Redacción El País
La Supercopa de España tuvo su gran final en Arabia Saudita y con clásico incluido porque se midieron Barcelona y Real Madrid con presencia uruguaya. Los blaugranas arribaron a este juego tras vencer a Athletic Bilbao, mientras que el Merengue hizo lo propio frente a Atlético de Madrid.
Ronald Araujo comenzó entre los relevos del equipo Culé, mientras que el Merengue contó con Federico Valverde como titular en el lateral derecho y con la cinta de capitán. El riverense terminó ingresando en los descuentos para defender cuando su equipo ya jugaba con 10 hombres por la expulsión de Frenkie de Jong, mientras que el mediocampista salió sentido a los 65' tras pedir el cambio.
Cabe recordar que para el zaguero uruguayo fueron sus primeros minutos desde su retorno al plantel, posterior al pedido de licencia y de hecho era la primera vez que iba al banco. Su último encuentro había sido el 25 de noviembre del año pasado frente a Chelsea por UEFA Champions League.
Por su parte, el Pajarito arribó a este encuentro luego de un gran inicio de 2026 donde sumó tres asistencias y un gol en sus dos primeros partidos. De hecho, una de las habilitaciones y el tanto llegó en la semifinal en el triunfo ante los Colchoneros.
Barcelona —que defendía el título— llegó a 16 trofeos de este certamen, mientras que Real Madrid se mantiene en 13 consagraciones, habiendo sido la última en la temporada 2023/24.
Primer tiempo:
La paridad dijo presente en Arabia Saudita para el clásico entre Barcelona y Real Madrid o al menos lo hizo durante 35 minutos, hasta que Raphinha puso el gol que rompió el cero y adelantó al equipo Culé.
El brasileño recibió en mitad de cancha, encaró sin marca y ante la salida de Aurelien Tchouameni, remató cruzado para vencer a Thibaut Courtois y tener así una revancha personal por la increíble chance que había desperdiciado unos minutos antes.
Un minuto antes, el norteño había quedado mano a mano con el guardameta belga, pero se apuró, disparó de primera y sin acomodarse cuando tenía tiempo para hacerlo y eso llevó a que la pelota se fuera débil y por un costado.
De todas maneras, había sido la primera prueba clara de que Barcelona empeza a inclinar la balanza a su favor, porque fue Real Madrid quien comenzó mejor con dos corridas —una de Vinicius y otra de Gonzalo García— donde la defensa blaugrana había quedado mal parada.
Más allá de los de Hans Flick dominaban la pelota, eran los de Xabi Alonso quienes generaban peligro, hasta que Raphinha apareció para adelantar a los suyos y darle confianza, que se reprodujo en más chances de anotar porque Fermín López y Lamine Yamal —luego del 1-0— forzaron dos buenas atajadas de Courtois tras pisar el área.
Aunque nada hacía presagiar lo que iba a ser el final de la primera parte. Primero porque el árbitro José Luis Munuera había dado tres minutos que parecían más por cumplir que por lo que realmente se demoró, más allá de la pausa para hidratación y fue en el primer minuto de esos descuentos que Vinicius aprovechó para hacer un golazo. Se sacó de arriba a Jules Koundé, luego a Pedri, esquivó a Pau Cubarsí y definió cruzado para el 1-1.
Parecía ese "gol psicológico" que en ocasiones dice presente y puede cambiar por completo un partido, pero a Barcelona le dieron tiempo y lo aprovechó. El gol, las revisiones, el hecho de volver a jugar hicieron que el árbitro diera algunos segundos más y eso le dio la chance a Robert Lewandowski y la aprovechó.
Un gran pase en cortada dejó al polaco mano a mano con Thibaut Courtois, definió con la parte exterior de su pie derecho y así volvió a adelantar a los blaugranas en el cierre del primer tiempo.
Pero lo que nadie sabía era que había más. Una vez más el festejo, las revisiones y mover de mitad de cancha llevó a que el árbitro español agregara un minuto más y en un tiro de esquina, pasó lo inesperado.
Huijsen saltó más que todos, Raphinha la despejó en la línea, pero Gonzalo García apareció para definir con arco libre y la pelota, luego de pegar en el horizontal y en el palo, se metió en el arco de Joan García.
Segundo tiempo:
Luego del show de goles en el cierre de la primera parte, ambos equipos sabían que más allá de ir a buscar el tercero, también tenían que cuidarse de no recibirlo y por eso el encuentro perdió algo de intensidad.
Real Madrid fue el primero en intentar con un zapatazo de Vinicius Jr que despejó de muy buena manera Joan García y luego el intento fue de Rodrygo que abrió el pie y definió a colocar, pero el intento terminó en las manos del guardameta.
Fue pocos minutos después de esas situaciones, que Real Madrid perdió a su capitán —Federico Valverde— por lesión. El uruguayo pidió el cambio, Xabi Alonso lo sacó y en su lugar ingresó Arda Guler.
Y en el momento en el que Barcelona tal vez menos peligro generaba, llegó el gol del triunfo. Raphinha se acomodó y remató, cuando lo hizo se resbaló, pero un desvío en el rival descolocó a Courtois y la pelota ingresó en su arco.
Frenkie de Jong, cuando iban 90', vio la roja por una infracción sobre Kylian Mbappé y el que tuvo minutos buscando aguantar el marcador fue Ronald Araujo quien, luciendo la cinta de capitán, terminó levantando el trofeo.
Barcelona 3-2 Real Madrid
Barcelona: Joan García; Jules Kounde, Pau Cubarsí, Eric García (83' Gerard Martín), Alejandro Balde; Frenkie de Jong, Pedri; Lamine Yamal (90+3' Ronald Araujo), Fermín López (65' Dani Olmo), Raphinha (83' Marcus Rashford); Robert Lewandowski (65' Ferrán Torres). DT: Hans Flick.
Real Madrid: Thibaut Courtois; Federico Valverde (66' Arda Guler), Raúl Asencio, Dani Huijsen (76' David Alaba), Álvaro Carreras; Eduardo Camavinga (82' Dani Ceballos), Aurelien Tchouameni, Jude Bellingham; Rodrygo, Gonzalo García (76' Kylian Mbappé), Vinicius Jr (82' Franco Mastantuono). DT: Xabi Alonso.
Goles: 35' Raphinha (B) / 1-0; 45+1' Vinicius Jr (RM) / 1-1; 45+3' Robert Lewandowski (B) / 2-1; 45+5' Gonzalo García (RM) / 2-2; 73' Raphinha (B) / 3-2.