LUIS CABRERA
ENVIADO A MENDOZA | EL PAIS EN ARGENTINA
La pregunta resulta incómoda. La respuesta es forzada y deja traslucir una pequeña dosis de vergüenza, propia de a quien no le gusta evidenciar desconocimiento o, en este caso, desinterés. A los mendocinos no les importa el Sudamericano Sub 20, que desde hoy comenzará a definirse en su ciudad, una joya hermosa del oeste argentino.
Como hinchas, la decepción ya quedó atrás. El duelo se hizo durante la primera ronda del Grupo A, que como le pasará al hexagonal final, se jugó íntegramente en el estadio Malvinas Argentinas. La selección dueña de casa fue una lágrima que no permitió ilusiones. De los veinte mil espectadores que vieron a Argentina debutar con derrota ante Chile apenas una cuarta parte se mantuvo fiel. El equipo de Marcelo Trobbiani transmitió poco y jugó aún menos, quedando eliminado en apenas tres partidos.
"Aquí somos futboleros, pero esto es un certamen juvenil y con cómo le fue a Argentina...", explicó Fernando, mientras conducía del aeropuerto al centro. Fernando está todos los días en "El Plumerillo", el Aeropuerto Internacional de Mendoza, y asegura que el movimiento que causó el Sudamericano pasó desapercibido dentro del afluente normal de turistas. Mendoza recibió a más de 120 mil turistas en la primera quincena. En todo enero 2012 había alcanzado la cifra récord de 320.000 visitantes. Los arribos por el torneo se presumen irrisorios.
En ese mar de gente parece sencillo perderse, pero Fernando afirma que éste fenómeno no es del fútbol juvenil. "Están llegando muchas personas por el Tour de San Luis. Una carrera muy prestigiosa. Viene gente de España, Portugal y otros lados", explica, ahora sí con orgullo, pese a que San Luis queda a 250 kilómetros y la participación de Mendoza en la prueba internacional responde únicamente a una necesidad logística.
RECUERDO. La triste actuación de Argentina, la competencia ciclística y la sorprendente eliminación de Brasil, otro que penó en el torneo y no superó la fase de grupos, ha devaluado el Sudamericano. "Quizás ahora en esta ronda final la cosa cambie", opinó Ricardo, mientras manejaba su taxi por Mitre. El comentario parece un gesto de simpatía, pero a la vez es un deseo personal. Los trabajadores de Mendoza tienen fresco el recuerdo de la Copa América 2011, de la que fueron una de las sedes. En aquella oportunidad los vecinos chilenos invadieron la ciudad y la zafra fue fantástica. Los 65 mil turistas que visitaron -71% de ellos chilenos- dejaron a Mendoza 190 millones de pesos argentinos. Hoy la Sub 20 trasandina es gran candidata al título, pero la comparación es una quimera. "Ellos son los que están más cerca y aquella vez estaba lleno. Es difícil que vuelva a ocurrir", concluyó Ricardo, cambiando rápidamente del optimismo a un pesimismo bastante más realista.
Sin chilenos, las tribunas del Malvinas Argentinas quedan desoladas. "El otro día el cuidacoches de aquí me contaba que le ofrecieron seis boletos gratis para el partido de Paraguay contra no sé quién", relata Ismael, quien tiene un almacen a metros del cruce de las avenidas Belgrano y Sarmiento. El partido es el dato menos importante. Que el cuidacoches haya dudado en aceptar el regalo dice más.
Así se vive el Sudamericano en el oeste argentino. La cordillera y el sol son los únicos testigos del fútbol.
DOLOROSO
Recuerdos
La sorpresiva eliminación del equipo albiceleste del Sudamericano que se organiza en su país generó un gran debate en toda Argentina. Las críticas a Julio Grondona, al poco desarrollo que han tenido los juveniles y a la falta de categoría del equipo están a la orden del día. Hoy, más que nunca, piensan en el futuro y, sobre todo, extrañan lo que hicieron José Pekerman y Hugo Tocalli al frente de los seleccionados. Los cinco títulos mundiales obtenidos por aquellas selecciones aumentan el dolor que sienten en Argentina por el "fracaso" de los muchachos de Trobbiani.