SILVIA PÉREZ
Diego Arismendi dejó Nacional hace cuatro meses para jugar en el Stoke City de Inglaterra. Pero casi no ha podido hacerlo. En el mencionado lapso participó solamente en un partido y medio y, salvo en esas dos ocasiones, no estuvo ni en el banco de suplentes.
Para peor se lesionó y la diferencia idiomática le impidió explicarle al médico de su nuevo club lo que le sucedía, retrasando su recuperación.
"Está complicada la cosa. En principio porque me cuesta mucho comunicarme. Yo tengo nociones de inglés, pero no tiene nada que ver el inglés que te enseñan en Uruguay con el que se habla acá. Recién ahora estoy entendiendo algo, más o menos. Algunas cosas", relató el "Mama" desde su apartamento en la calle principal de Stoke on Trent, un pueblo ubicado a 230 kilómetros de Londres, a 65 de Birmingham y 75 de Liverpool.
En Stoke no le pusieron traductor y para peor no ligó nada con los otros extranjeros del equipo. "Hay un jamaiquino, un alemán, un irlandés, un turco, un dinamarqués, uno de Mali y dos de Senegal. Ninguno habla español", relató.
El Stoke City juega en la Premier League; sin embargo, lo que Arismendi encontró no parece de primer mundo. "Cuando llegué no tenía la mejor forma física y acá se entrena fuerte, muy fuerte. Me lesioné y no sabía cómo explicarle al médico lo que tenía. Y como nadie me entendía, lo que me hacía el médico en lugar de curarme, me hacía peor. Y estuve lesionado bastante tiempo. Al final, por lo que yo más o menos entiendo, creo que era pubalgia. Ahora estoy mejorando, pero cada vez que estoy por empezar a entrenar con normalidad, siempre me aparece algo nuevo. En este momento estoy medio contracturado. A lo que no puedo entrenar a la par del resto de los compañeros y no me hacen ningún trabajo especial, estoy muy complicado", explicó.
NIEVE. "Acá no es como en otros equipos, como allá, en Nacional, por ejemplo, que si sos nuevo te hacen hacer un trabajo especial. Acá el que rompe, rompe. Cuando llegué no me hicieron una evaluación ni nada y comencé desde el primer día a entrenar a la par de los demás. Los calentamientos son muy fuertes, si pudiste calentar, bien, y si no te lesionás y te jorobás. Por eso digo que acá el que rompe, rompe. No hay un calentamiento especial ni siquiera cuando se entrena con cinco grados bajo cero. Ahora estamos con temperaturas muy bajas y nieve. Es cierto que tenemos calzas y camisetas especiales, pero igual se siente. Transpirás y con el viento helado sentís un frío impresionante".
Sus únicas experiencias dentro de la cancha fueron en la Curling Cup. Jugó un tiempo frente al Blackburn, pero tuvo que salir por lesión y completó sus únicos 90 minutos ante el Portsmouth.
"El equipo tiene un estilo muy diferente al que yo estaba acostumbrado en Nacional. Juega siempre a la defensiva, con dos líneas de cuatro y dos puntas. El técnico pide que se juegue largo, hacia los corners y que el equipo presione. Yo me siento raro, porque no estoy acostumbrado a que te pidan eso, pero me tendré que acostumbrar", afirmó el futbolista que tiene contrato con el Stoke por cuatro años.
MUNDIAL. Aunque le duela, Arismendi es consciente que sin jugar es muy difícil que vuelvan a convocarlo para la selección. "Es un dolor muy grande, porque ya en mis últimas épocas en Nacional estaba teniendo pocas chances y ahora que no juego, peor. Es más, yo pensé que al venirme para Europa si alternaba podía tener más posibilidades, pero no se me dieron las cosas. Cada día, cuando voy a practicar trato de dar todo pensando en la selección, pero ya me estoy haciendo a la idea de que no voy a ir al Mundial, porque si no, el golpe va a ser demasiado duro. Sé que si no juego, no voy a estar", admitió el joven, que desde que está en Inglaterra recibió una llamada de Mario Rebollo, uno de los ayudantes de Tabárez, quien le preguntó si estaba jugando y se interiorizó de su situación.
Dijo que no está arrepentido, pero reconoce que las cosas no resultaron como él se había imaginado. "Hace un rato hablé con la gente de `Paco` porque hay una posibilidad de ir a préstamo a otro equipo. Están buscando, pero es complicado, porque como no jugué nunca no saben ni quién soy; y, además, ahora ya están todos los planteles conformados. Me parece que lo mejor va a ser esperar hasta mayo a ver si me puedo ir a otro lugar", dijo resignado.
Tiene solamente 21 años, pero tiene claro que no estaba en condiciones de dejar pasar la posibilidad de mejorar económicamente. "Cuando estás ahí tenés el temor que se te pase el tiempo de la transferencia o que te suceda lo que me está pasando ahora. Cuando surge, perferís irte sea a lo que sea. Quieras o no la parte económica para mí que nunca tuve nada y que vengo de una familia trabajadora, es muy importante. Me vinieron con un contrato con cifras que nunca ni imaginé, ¿y qué iba a decir? Después, cuando uno llega, se encuentra con esta otra realidad", afirmó.
"Aunque me hubieran avisado cómo era esto, no sé si hubiera dicho que no; porque de repente no me volvía a salir el pase. Hay jugadores que esperan toda la vida y no les sale. Yo estoy acá, peleándola por mi familia. Eso es lo que me mantiene firme a quedarme. Por ellos. Si fuera por mí solo, ya me hubiera vuelto porque esto está bastante feo, pero hay que sacar fuerzas de donde no hay", enfatizó.
RECETAS. La vida afuera de la cancha tampoco ha sido sencilla para el "Mama". Por ejemplo, no puede manejar. "Tener auto acá es imposible, no solamente se maneja al revés, sino que el examen teórico es en inglés y no entiendo nada".
Afortunadamente, ha estado bastante acompañado. "Cuando recién vine estuve solo dos semanas, luego vino un amigo y después mi novia. El problema fue que tuvo un inconveniente con su papá y se tuvo que volver. Y ahora, hace dos días que llegó otro amigo".
La partida de su novia, le complicó bastante el tema de la comida. "Cuando estaba con ella era fácil porque hacía todo y yo me descansaba mucho en ella; pero ahora que estoy solo, voy a entrenar de mañana, vengo muerto y tengo que ponerme a cocinar. ¡Es imposible! Al mediodía como afuera y de noche entro en internet y chateo con mis padres o con mi novia y me van guiando. Me van ayudando a hacer algo. Por ejemplo, ayer preparé un pollito con puré y... bien. Pero el puré lo compré congelado. ¡Je!".