Milan - "Esto nos preocupa, porque ellos ya tienen santos en el cielo", ironizó hoy el presidente de la Federación Italiana de Fútbol (FIGC), Antonio Matarrese, sobre el anuncio de que el Vaticano podría crear un gran equipo.
El cardenal Tarcisio Bertone, actual secretario de Estado de la Santa Sede, anunció el domingo la creación de un equipo de fútbol con los colores del Vaticano que lleve el Evangelio al mundo del deporte y pueda participar un día en la Liga Italiana.
"No descarto que el Vaticano pueda preparar un equipo que gran nivel que aspire a estar a la altura de Inter, Milan, Roma y otros grandes de la Liga Italiana", afirmó el purpurado, que es un salesiano y fue promovido a su cargo de "número dos" de la jerarquía eclesiástica por el papa Benedicto XVI.
"Recuerdo que en el Mundial 1990, en las distintas selecciones, había 42 internacionales que provenían de los oratorios o centros salesianos de todo el mundo, por lo que se trata de una idea posible", sostuvo Bertone en ocasión de una visita que efectuó a Alassio.
Apasionado de fútbol e hincha de Juventus, Bertone, cuando se desempeñaba como arzobispo de Génova, fue el primer purpurado que participó como comentarista en las transmisiones radiales de dos partidos del campeonato italiano (Genoa-Torino y Sampdoria-Juventus).
Su proyecto a largo plazo es seleccionar promesas futboleras del mundo católico en los cinco continentes pero, en tanto, se ha fijado objetivos menos ambiciosos: la preparación de un equipo con seminaristas y jóvenes sacerdotes de las Universidades pontificias que funcionan en Roma.
Para este proyecto el purpurado piensa sobre todo en los brasileños: "Si tomásemos a todos los jóvenes de esa nacionalidad que estudian en dichas Universidades podríamos hacer un excelente equipo", subrayó.
El cardenal Bertone definió tiempo atrás al papa Benedicto XVI como "el Beckenbauer de la Iglesia Católica" ya que, en su opinión, "nos da la certeza de la fe y nos lanza hacia adelante con sus pases, a partir de los cardenales, que son sus compañeros de equipo".
Bertone asistió hoy a un triangular de fútbol entre empleados vaticanos en el Oratorio de San Pedro, en ocasión del quinto centenario de la Basílica de San Pedro, de la Guardia Suiza y de los Museos Vaticanos.
Bertone, que fue arquero en su juventud, igual que Juan Pablo II, apoyó con gran entusiasmo el primer campeonato reservado a sacerdotes (la "Clericus Cup"), que comenzará en febrero próximo, con la participación de 16 equipos, uno de los cuales será del Vaticano.
Según Bertone, los entrenadores de fútbol "no son solo técnicos sino educadores" y los futbolistas "modelos a imitar que por eso necesitan ser creíbles y capaces de ayudar a los jóvenes a construir personalidades globales, con una visión religiosa que les de un sentido de plenitud a sus vidas".
El Vaticano tiene una representación nacional de fútbol, aunque no es miembro de la FIFA y no juega en Mundiales, y su camiseta es amarilla con mangas blancas, pantalones y medias blancas.
Su selección está afiliada a la NF-Board, que agrupa a selecciones no inscriptas en la FIFA, pero no pudo disputar la última Mini World Cup porque los miembros futbolistas de la Guardia Suiza, los únicos con ciudadanía vaticana, no pueden permanecer mucho tiempo fuera de su trabajo.
Los únicos partidos internacionales del Vaticano que se conocen fueron un empate 0-0 ante Mónaco el 23 de noviembre de 2002 y otro 0-0 ante San Marino en 1994, mientras que en 2006 goleó 5-1 a SV Vollmond, un club menor de Suiza.
ANSA