JORGE DA SILVEIRA | MI OPINIÓN
Los grandes mostraron muy poco. La diferencia estuvo en los resultados obtenidos. Nacional volvió a vencer pese a no tener a muchos titulares, lo que lleva a valorar lo alcanzado pese a su poco juego. Peñarol, apenas con la ausencia de Omar Pérez, disponiendo del mejor plantel del medio, perdió ante Rampla un partido increíble, que ganaba 2 a 1 a los 40 minutos del segundo tiempo.
Nacional fue superado en varios pasajes en Tacuarembó por el local. Dos goles sobre el final de cada tiempo le dieron un triunfo que nada tiene que ver con el trámite. Lo más trascendente es que con varias ausencias ganó los dos partidos que disputó. Debe mejorar mucho si pretende pelear el título.
Lo insólito fue lo de Peñarol. Rampla planteó muy bien el partido, con orden defensivo y mucha movilidad y velocidad en ofensiva, aunque le faltó profundidad y pegada. Lo de Peñarol fue preocupante. No solo jugó muy mal en ambas funciones, al punto tal que sobre la hora del primer tiempo hizo su primer remate al arco por Pacheco tras rebote. Se vio aletargado, desconcentrado. El propio Saralegui les dijo que parecía una práctica ese primer tiempo. Lo que nadie podía pensar era que la defensa iba a dejar brechas enormes por descuido.