PAYSANDU | CARLOS MONTAÑO
Andrés Piaggio, presidente de Paysandú Básquetbol Club, dio la cara y habló sin pelos en la lengua. Opinó a fondo del mal momento que aqueja a los sanduceros y puso los puntos sobre las íes, a su leal saber y entender, en aspectos fundamentales del funcionamiento de la Liga Uruguaya.
—¿Esta nueva desventura de Paysandú se la veía venir?
—Sinceramente pensé que Paysandú en este torneo debía pelear el tercer lugar y con mucha suerte el segundo puesto. No me quejo, pero estoy muy amargado. Se hizo un gran esfuerzo para ser una de las sedes de la primera fase de la Liga Sudamericana. El costo es enorme, el público responde, las empresas también y lamentablemente no le devolvemos lo que ellos aportan. La forma de ser de los aficionados es increíble. Los admiró. Después de tantas decepciones que les dimos, vuelven a la cancha una y otra vez.
—¿La derrota ante los chilenos sorprendió y agravó la crisis en su club?
—Los malos resultados están siendo sorpresa muy seguido para nosotros. El contraste ante Ancud, que en lo previo era un oponente accesible, más aún en nuestra casa, confirmó el mal momento que atraviesa el equipo. Ni por asomo se dan los frutos que esperamos cuando hicimos el sacrificio de contratar al nuevo cuerpo técnico y jugadores.
—¿Las causas?
—Múltiples motivos nos condujeron a esto. Los dirigentes continuamente nos preguntamos cuál fue nuestro error. Asumimos la cuota de responsabilidad que nos toca, pero entendemos que a esta altura de los acontecimientos los únicos que pueden modificar el panorama son los jugadores y el entrenador.
—En el ambiente se percibe una suerte de drama
—No, dramatizar de ninguna manera. Las derrotas forman parte del básquetbol. Tampoco nos ponemos una venda en los ojos y hay que decir claramente que no se acompasa el esfuerzo que se ha hecho con los resultados obtenidos. Eso me duele, como dirigente, hincha y por la cantidad de gente que va al estadio a apoyar y reiteradamente ve frustradas sus expectativas.
—Se palpa que a su equipo le exigen mayor determinación ¿Les falta garra o amor a la camiseta?
—El plantel está capacitado para dar mucho más de lo que brinda. Desde mi punto de vista, el mal del equipo pasa especialmente por la faz anímica. Este mismo equipo cuando se ha largado a la cancha con decisión le ha jugado de igual a igual a cualquiera. Que los seguidores del club estén desmoralizados es normal.
—¿Le faltan jugadores clase "A"?
—No sé si hay ausencia de jugadores clase "A", pero hay algo que es claro: este cuadro no ha sabido cerrar bien los partidos en los últimos tiempos. Lamentablemente no es posible realizar más cambios. Se hizo un intento el fin de semana pasado, pero no se encontró un basquetbolista que cubriera las necesidades. Ahora lo que nos queda es esperar que estos buenos jugadores que poseemos recuperen su nivel y tengamos una racha positiva al final.
—¿El hecho de que los jugadores tengan todo en Paysandú pudo haberlos aburguesado?
—Honestamente no he profundizado en el tema. Compitiendo cada cuarenta y ocho horas no hubo espacio para ello. Como dirigente, me satisface que el equipo tenga todas las comodidades que se requieren para ser auténticamente profesional. Cobran buenos sueldos y en fecha. Insisto en que los dirigentes no estamos libres de culpa. Tal vez hay algo de aburguesamiento y no lo hemos percibido.
—¿Los dirigentes van a mantener la mentalidad profesional?
—No me caben dudas. Paysandú nació para eso. Los dirigentes con experiencia tienen que continuar en la institución, pero se precisa una renovación en la faz dirigencial ya que nosotros también corremos el riesgo de aburguesarnos. Paysandú es y será una plaza fuerte. No hay desesperación por título. Tarde o temprano va a llegar la consagración. Hace tres años que estamos en la Liga. Hay clubes con ochenta años de vida que nunca fueron campeones.
—Trascendió que están molestos con los jueces
—Hay disconformidad porque determinados jueces pretenden ser los artistas del espectáculo cuando los artistas deben ser los jugadores.
No puede ser que si se pena a los jugadores, técnicos, dirigentes y clubes, haya jueces que actúen con quince o veinte quilos de más y no suceda nada. Esta Liga tuvo un gran retroceso en los arbitrajes y en ese sentido todos los equipos están de acuerdo.
—¿Tiene lados flacos la federación?
—El básquetbol uruguayo vive un pasaje de particular explosión, pero ello no es acompañado por las estructuras de la Federación que son las mismas de hace varias décadas, algo nocivo en el período que este deporte alcanzó unidad nacional y con los ejemplos en la vecina orilla del campeón olímpico y su tipo de organización. Esas estructuras están en contra del espíritu integracionista. No tengo problemas en declararlo públicamente porque se lo he dicho al Dr. Castillo y a todos los neutrales. La Federación no asume un papel protagónico. Sencillamente se dedica a recaudar lo que reciben de los clubes y lo administra.
—¿Cree que la empresa Tenfield tiene un rol demasiado decisivo?
—La empresa Tenfield fue gran artífice del resurgimiento del básquetbol uruguayo. Pienso que deberían tratarse algunos asuntos de otra manera para que los equipos puedan negociar mejor el producto final. Poder vender publicidad en las canchas, conseguir publicidad central de la Liga Nacional que vaya en beneficio de la Federación y de los clubes. El negocio debe ser bueno para todos a fin de subsistir en el tiempo. Se logrará en la medida que los equipos sean autosuficientes y no se valgan de mecenas porque los mecenas hoy están, mañana se van y las instituciones se caen.
Desde la heroica
SIN SPONSOR : Uberlandia de Brasil tiene un presupuesto anual de U$S 1.600.000, una cifra astronómica para nuestro medio. Vaya si habrá diferencias. Lo que más nos llamó la atención es que en las camisetas no hay una sola inscripción de sponsors. El club norteño es financiado por una persona que tiene tres universidades y con su publicidad banca al actual poseedor del título de la Liga Sudamericana y a otros dos equipos de Brasil.
SUSTO : En el partido debut, Ignacio Borges, base de Paysandú, quedó tirado e inmóvil en un rincón de la cancha cuando promediaba el último cuarto. El armador se acalambró y no podía mover las piernas. Le había bajado mucho el nivel de sales y potasio. Sucede que Borges sufre muchísimo cuando vive en un sitio con altas temperaturas. Ni que hablar en un estadio cerrado. Hace un mes y medio tuvo en vilo a los hinchas que tanto lo admiran cuando en medio de un encuentro quedó tirado y pálido. Le pasó algo similar con el agravante de que venía de una infección en la garganta que le había impedido alimentarse normalmente. El jugador proveniente de Mercedes se recuperó y seguirá siendo ovacionado. Es uno de los preferidos y bien ganado lo tiene por su entrega.
MATERO : Otro mercedario que se granjeó la simpatía del público sanducero es Nicolás Barrera. El alero es singularizado por sus dotes defensivas y por el hecho de dejar el alma en la cancha. Se lo nota tranquilo. Lo vimos tomando mate pasada la medianoche frente a la puerta de su lugar de residencia en Paysandú.
FLOTANTE : El estadio "8 de Junio" no tiene nada que envidiarle a los del resto de Sudamérica. Ni que hablar del piso flotante. Los jugadores contratados en el "draft" por Paysandú están de parabienes después de jugar seguido en las duras canchas de Montevideo que "nos comen los talones", subrayan Camilo Antúnez y Richard Matienzo.
AGUADA : El equipo rojiverde, el otro representativo uruguayo en la Liga Sudamericana, debutará esta tarde en Brasilia ante el local Universo, en el marco del grupo "A".