CARLOS MONTAÑO
Diego Losada, capitán de Aguada, líder de la Liga Uruguaya, puso énfasis en que el equipo rojiverde se robusteció luego de la realización del "Draft". El ayuda base se refirió a las cualidades que hicieron más poderoso al conjunto "aguatero" y a las debilidades que a veces exhibe y que según él, debe superar para ser un equipo completo en las instancias decisivas.
—Aguada está considerado en el ambiente como el equipo más sólido ¿Está de acuerdo?
—Considero que hay varios equipos competentes y por eso la Liga es tan pareja. Periodistas, jugadores y técnicos manejan como frase recurrente que cualquiera le puede ganar a cualquiera. No obstante, Aguada exhibió un ascenso notorio en su nivel. Superar la fase de clasificación nos costó mucho y luego el "Draft" benefició al grupo en varios aspectos.
—¿Cuáles?
—Somos más fuertes. La presencia de Claudio Charquero nos vigorizó en las tablas. El no sólo se desempeña muy bien en la tarea de contención de los centros rivales y en la ayuda y respiro a nuestros extranjeros sino que también aportó goles en situaciones complicadas.
El otro que se integró rápidamente al entorno del club fue Diego Pereyra. Es un base de muy buenas condiciones. Todavía no ha podido demostrar sus virtudes. Lamentablemente quedó momentáneamente afuera el "Quique" (Enrique Elhordoy) que había jugado muy bien en el torneo "Clasificatorio".
—¿El camino hacia la definición del título está menos complicado que el año pasado?
—Parece más accesible, si tenemos en cuenta que en la temporada pasada culminamos en el tercer puesto dirimiendo los cuartos de final y las semifinales contra cuadros que habían invertido muchísimo más dinero que Aguada. Ahora el panorama es diferente, pero igualmente habrá duros escollos de aquí a la conclusión del torneo.
—¿Qué atributos de Aguada complican más a los rivales?
—Al disponer ahora de un plantel más largo el técnico puede conducirse con mayor soltura en el momento de hacer variantes de estrategia o de hombres. Jugamos más colectivamente. Cada uno muestra lo suyo. En algunas ocasiones están en su noche los perimetrales y en otras, son los pívots quienes establecen el predominio. Cada juego que encaramos tiene relación con las características del oponente, pero lo fundamental es imponer la defensa y ritmo más conveniente.
—¿Aguada tiene lados flacos?
—Estuvimos flojos en la defensa durante algunas confrontaciones. Por ejemplo, no puede ser que en nuestra cancha Olimpia nos convierta 52 puntos en 20 minutos. La causa no fue otra que la falta de concentración. Perdimos varias veces la posesión de la pelota y se desvirtuó el esquema del equipo. No podemos dar esas ventajas. Después nos recuperamos porque, como apuntaba, hay un sentido colectivo y de reparto de responsabilidades que nos saca adelante, mas el motivo conductor debe ser en lo posible estar siempre enchufados en la marca y ser precisos en el traslado de la pelota.
—Si corrigen esos errores ¿Aguada será el campeón?
—Puede serlo. Es nuestra aspiración, como la de varios clubes, pero en Aguada tenemos los pies sobre la tierra. Vamos paso a paso y hoy, sinceramente, nadie en el equipo piensa en ser campeón.
—Fernando Martínez mejoró en el manejo de los tiempos.
—Sí, un año más de experiencia le sirvió para mejorar cosas y discernir cuando acelerar y cuando hacer la pausa. El y el resto de los jugadores tenemos claro que cuando no cuidamos la pelota se le viene el mundo encima a la defensa. Es admisible perder la pelota tirando, pero no que te la quiten por distracciones o por pases o maniobras erráticas.
—¿Usted sigue siendo el líder del equipo?
—No me gusta llevar la etiqueta de líder ni ser el jefecito. Soy un referente y así como le digo cosas a mis compañeros y a veces me caliento en una buena, tengo autocrítica. En el torneo "Clasificatorio" reconocí mis altibajos. Afortunadamente mejoré en la segunda fase y rendí lo que realmente necesitaba de mí el conjunto.
—Martínez tiene similitudes con Marcelo Capalbo.
—No hay que compararlos, pero es cierto, en la forma de jugar Fernando muestra cosas parecidas a Capalbo. La velocidad, la buena muñeca y su condición de goleador.
—Hace quince años debutó en primera. ¿Qué cambios hubo?
—Respeto todos los puntos de vista, pero no estoy de acuerdo en que se haya emparejado hacia abajo ni que antes el nivel era superior. Cada época tuvo sus particularidades. La mayor diferencia es la falta de renovación de jugadores grandes. Ahora la actividad es más atractiva porque los jugadores están repartidos, más todavía con la presencia de dos extranjeros por club que dejó lugar solamente para cinco fichas nacionales.