La Clave

Globos, colores y absurdo

El gobierno inauguró el lunes una obra fabulosa en el corazón de Casavalle, uno de los barrios más postergados de la capital. Allí, donde había una destacamento militar, habrá ahora un centro de servicios públicos, educativo y de recreación. Pero, sobre todo, se muestra la presencia del Estado, donde más se necesita. El hecho ha generado una ola de críticas absurdas de parte de quienes se creen dueños de la sensibilidad social. Algunas críticas, por estas fechas, suenan a elogios.

Lula y un papelón regional

Las declaraciones de Lula da Silva, comparando la respuesta de Israel en Gaza con los actos de Hitler han generado una tormenta. No solo en Israel, donde ya fue declarado persona no grata. No solo a nivel regional, donde hasta ahora se lo tomaba como el principal portavoz del continente en el juego global. Incluso en la propia poderosa cancillería brasileña, donde según O Globo, se tomó como “un día de vergüenza para la política exterior de Brasil”. ¿En qué pensaba Lula?

Pobreza y datos en Argentina

La noticia es impactante: la pobreza en Argentina habría subido en los últimos meses hasta llegar al 57% de la población. Lo absurdo es que el dato ha sido usado por algunos medios y opinólogos para afirmar que el gobierno de Milei sería el responsable. Cualquiera con dos dedos de frente, y un mínimo de buena fe, sabe que nadie se vuelve pobre en cuatro meses. Y el dato estadístico apenas confirma el panorama trágico que dejaron décadas de populismo a ese país.

Pelea con machetes en la calle

El video de dos marginales peleando con machetes en Carrasco, en Montevideo, como si estuvieran en el patio del Comcar, ha generado conmoción. Y es razonable, ya que si eso ocurre en la calle principal del barrio más residencial de la capital, a plena luz del día, qué cabe esperar en el resto. El país tiene un problema de fondo con la marginalidad que demanda tomar medidas severas, para lo cual se requiere un consenso social, que es dudoso que exista hoy.

La culpa es de los fenicios

La noticia del fallo sobre los restos de Pluna, que costará decenas de millones de dólares a los uruguayos, ha motivado una reacción insólita de la oposición. Al parecer, la culpa de todo la tiene una ley de “los 90”, que habría causado este desastre. Como si el accionar de Danilo Astori, la petulancia de Vázquez, y las desprolijidades crónicas de Mujica no hubieran tenido nada que ver en esto. Siempre es más fácil ir a la historia antigua. Seguro que los fenicios algo malo hicieron.

Pluna no termina más

La noticia de que Uruguay perdió un arbitraje internacional y deberá pagar decenas de millones a accionistas de la empresa Leadgate por el escandaloso cierre de Pluna, es trágica. Pero más grave todavía es leer los comentarios de los árbitros, que critican con dureza el manejo voluntarioso y despectivo de cualquier norma, del gobierno de José Mujica en la materia. Un caso más en que el ex “presidente más pobre del mundo”, logró hacer que los uruguayos se parezcan más a él.

Ampliar oferta educativa

Es una excelente noticia que se haya aprobado una modificación legal que permitirá la llegada de universidades extranjeras a Uruguay. El proyecto, impulsado por el diputado Diego Echeverría y el ministro Pablo da Silveira, inserta al país en un mercado pujante, donde universidades de países centrales buscan instalar sedes en mercados atractivos, en vez de llevar estudiantes a países del primer mundo. No solo amplía la oferta local, sino que evita la trágica fuga de talentos.

Cierre de colegios privados

Pasa todos los años. Siempre a esta altura comienza una serie de noticias escabrosas, sobre el cierre de colegios privados. De inmediato, aparece el gremio de los docentes de colegios privados, alertando de que la situación sería dramática, y de que hace falta que el Estado intervenga más en la regulación y contralor de estos colegios. O sea, matándoles el diferencial por el cual la gente apela a ellos. La realidad es que este año cerró apenas un colegio pequeño. Lo demás, es manija.

Costo de vida y papeleo

Un muy interesante informe en la edición dominical de El País, expuso como pocas veces las razones del alto costo de vida en Uruguay. Una de las principales, es la concentración que existe en la distribución de ciertos productos. Pero, más interesante todavía que eso, es ver que los empujes del gobierno por abrir esos mercados, han chocado con un aliado inesperado: la burocracia estatal, que se niega a acelerar papeleos estériles, para facilitar la vida de la gente.

El Sunca y las viviendas

El realojo del “barrio Kennedy” es una larga aspiración de la gente de Maldonado. El gobierno municipal logró conseguir terreno y construir casas nuevas a las que se mudarán más de 500 familias del barrio, que cuentan los minutos para instalarse. Pero cuando faltaban días para terminar, el sindicato de la construcción local paró todo, porque en una planta de hormigón de Maldonado alguien despidió a unos empleados. Los que se dicen dueños de la “sensibilidad social”.

Abdala, ahorros y mentiras

Si algo se puede decir de Marcelo Abdala, es que no teme al ridículo. Tras una insólita conferencia de prensa, para anunciar que van por la mitad de las firmas requeridas para plebiscitar al reforma de la seguridad social, dijo que es “una infamia” acusar al “bando popular” de querer apropiarse de ahorros de los trabajadores. ¿No es eso lo que hicieron Cristina Kirchner, Hugo Chávez y tantos otros a los que Abdala recibió con honores? ¿Piensa que la gente no tiene memoria?

Abuso de alerta climático

Tal vez tenga que ver con la histeria en torno al cambio climático, o sea un signo de los tiempos. Pero la cantidad de alertas meteorológicos a los que se está sometiendo a la población, es llamativa. Cuando no es el frío, es el calor. Cuando no son vientos huracanados, es sequía. Pero no pasa semana sin que haya alertas de algún tipo, que en la mayoría de los casos, no terminan en nada. El peligro con esto es que el día que la amenaza sea seria, nadie le va a dar importancia.