La Clave
Fernando Pereira insiste
El presidente del Frente Amplio, Fernando Pereira, a su regreso de Cuba, insistió con la cantinela de que los dramas en materia de energía en la isla son culpa del “bloqueo”, de Estados Unidos. ¡No! Es culpa de que Cuba no tiene dinero para comprar petróleo en el mercado normal, porque su economía es un desastre desde hace 60 años. Algo similar a lo ocurrido en todos los países que son modelo para Pereira y la gente como él. Pero de lo que siempre tienen a alguien que culpar.
Un festejo discutible
El intendente de Montevideo, Mario Bergara, presentó los datos financieros de la comuna. Y, de manera asombrosa, presentó como una gran victoria que se habría reducido el déficit anual en 40 millones de dólares. Dicho de esa manera dan ganas de pararse y aplaudir. Pero lo que dijo luego Bergara arruina el espíritu del más optimista, porque la intendencia cerró con un agujero de 20 millones de dólares el último ejercicio. O sea, con lo que cobra, y lo que hace, igual pierde.
Pánico en la cúpula de Brasil
El gobierno de Lula da Silva, y en general todo el sistema político de Brasil, se encuentra bajo máxima presión. Es que Daniel Vorcaro, un banquero que acaba de protagonizar el desfalco más grande de la historia del país, estaría negociando una “delación premiada” con la fiscalía de su país. Vorcaro destinaba millones de dólares a mantener “bien engrasada” la maquinaria política y judicial de ese país. Y sus palabras pueden ser un golpe letal al gobierno de ese país.
Negro y la doble visión
El Ministerio del Interior difunde cifras y encuestas según las cuales la situación de seguridad habría mejorado radicalmente en los últimos dos años. Ojalá fuera cierto, pero la impresión en las calles es muy diferente. De hecho, la propia encuesta de victimización recién difundida narra que el 40% de la gente se siente insegura de caminar por su barrio. Alcanza leer la nota publicada ayer en El País sobre el barrio montevideano Malvín Norte para entender el trasfondo del problema.
Cuba y los amorales
La situación en Cuba es desesperante. Sin embargo, vuelven a sonar voces de esa ultraizquierda irredenta, que insiste en que todo es un complot del imperialismo, y que hay un bloqueo que impide al “paraíso socialista” florecer como debería. Todo mentira. Cuba, como todos los experimentos socialistas, se hunde en la miseria por aplicar un modelo liberticida, inhumano, y que no respeta las reglas básicas de la economía. Quienes lo defienden, no tienen ética ni moral.
El pozo del pórtland
Los números de la unidad de fabricación de pórtland de Ancap volvieron a ser deficitarios. En el último año esa unidad perdió la friolera de 31 millones de dólares. O sea, 7 millones más que el año previo. Si sumamos los años que esa unidad lleva perdiendo dinero, más de 25 años, es un capital enorme que bien podría haberse usado para apoyar inversiones en áreas claves del estado. En vez de eso, seguimos tirando dinero en un auténtico pozo sin fondo, de manera absurda.
Izquierda y buen paladar
La cena entre el ex presidente y prófugo de la justicia ecuatoriana, Rafael Correa, y la cúpula del FA en un coqueto restaurante de Carrasco ha generado comentarios. Algunos van por el lado de lo poco inteligente que resulta alinearse con alguien con la imagen de Correa. Otros, más insidiosos, sobre el paladar fino de estos dirigentes de izquierda “popular”, estos representantes de las masas desposeídas, que eligen siempre los mejores hoteles y los restaurantes más sofisticados.
Correa y un papelón
El ex presidente ecuatoriano Rafael Correa representa lo peor, de la peor época de la política continental. No sólo fue socio de Chávez, Evo Morales y los Kirchner, en aplicar políticas nefastas para la región. También persiguió a la prensa, a sus rivales políticos, y fue parte de un sistema de corrupción institucional por lo cual es hoy buscado por la justicia de su país. Resulta que el personaje viene de “visita” a Uruguay, y el gobierno lo cobija y recibe con alegría. Un papelón.
Sánchez y los “neo liberales”
Le duró poco el espíritu reformista al secretario de Presidencia, Alejandro Sánchez. Alcanzó con que desde la ultraizquierda le marcaran la cancha a su propuesta de abrir las empresas públicas a capital privado, para que reculara en chancletas. Textualmente dijo “nunca estaré en el club de los neoliberales”. Se ve que en el comité ese misterioso del MLN no han leído a Deng Xiaoping, y aquello de que “no importa el color del gato, sino que cace ratones”. Así va el gobierno.
Marset y lo que no se dice
En los últimos días, dirigentes del oficialismo han vuelto a usar al narcotraficante Marset como arma partidista, usando todo tipo de “fake news”. Hay que refrescar la memoria. Marset fue liberado en Uruguay por el accionar más que sospechoso de una fiscal, que ahora es dirigente del FA, y de un policía premiado por ese partido. Y su pasaporte, que no lo liberó de su prisión en Dubai, fue legalmente entregado, por una norma aprobada por José Mujica. Lo demás es cháchara.
Un reclamo justo
Esta semana se difundió una carta destinada al presidente Orsi firmada por más de 30 diputados europeos que piden por la situación de varios militares presos en Uruguay. El argumento es simple: se trata de gente presa por delitos cometidos hace más de medio siglo, con pruebas endebles, con años encima, y cuya prisión no cumple ningún fin. Además, la misma desconoce de manera flagrante dos pronunciamientos del soberano en elecciones libres. Orsi no ha respondido.