La Clave
Impuesto mal planteado
Cuando todavía faltan meses para que asuma el nuevo Gobierno, ya se ha generado una polémica negativa en torno al tema impositivo. Algunos dirigentes del FA han hablado de manera liviana de aplicar un IVA personalizado, generando todo tipo de especulación. Se trata de una manera muy poco seria de manejar un tema tan sensible como es el de los impuestos. Más allá de que el presidente electo prometió de forma solemne en el debate que no los va a aumentar.
La causa de lo “hostil”
Tras un trágico accidente, se ha puesto en discusión eso denominado “arquitectura hostil”. Se trata de implementos que colocan las personas hastiadas de que sus casas se conviertan en aguantadero de pastabaseros y gente que orbita en las calles. Lo que no comentan los indignados por esta tragedia, es que los culpables no son los que colocan esos elementos, sino las autoridades que están omisas ante una situación insostenible. Es allí que hay que cargar las culpas de todo esto.
La plata nunca les alcanza
La Intendencia de Montevideo tiene un presupuesto multimillonario. Tanto que en 2023 recaudó más de 2 millones de dólares por día, cosa que igual no impidió que acumulara un déficit de 400 millones de dólares. Ni que fuera todavía más deficitaria en obras y servicios básicos. Ahora los jerarcas han tenido una idea brillante: cobrar un dólar diario a cada turista extranjero que visita la capital. Una linda forma de terminar con el turismo, para seguir agravando el panorama.
Castillo y la realidad
El gobierno electo, antes de asumir, ya genera alarmas. Una de ellas es el rumor de que Juan Castillo podría ser ministro de Trabajo. Algo que, a diferencia de lo que pasó en el gobierno actual, escoraría la balanza de las relaciones laborales, en un sentido bien claro: el de los sindicatos. Para mostrar lo atrasado que está su pensamiento, Castillo dijo por estas horas que no cree en la “dicotomía entre salario y puestos de trabajo”. No es un tema de creer o no. Es la simple realidad.
Un año de Javier Milei
El presidente argentino, Javier Milei, cumplió un año de gobierno, con masivo apoyo popular y éxito indudable en su gestión. Basta recordar el panorama que se vivía en el país vecino hace apenas un año. Salvando las enormes diferencias, desde este lado del río hay cosas que deberían aprenderse de la gestión de Milei. Una clave, es que se pueden hacer reformas profundas y confrontar con lo que se impone como intocable en la sociedad, y pese a ello no perder apoyo social.
La salida es en ómnibus
Los primeros datos del censo, casi un año más tarde de realizado (!) confirman un dato relevante: Montevideo pierde gente de forma masiva. Y no es nada extraño. Hay pocas ciudades en el mundo que atraviesen el nivel de decadencia y abandono que muestra la capital del país desde hace años. Basura, mala iluminación, transporte público espantoso, vialidad en ruinas. Eso sí, miles de contratos en cultura y comunicación. La gente, como en muchos lugares, vota con los pies.
La capital y la basura
No falla. Cada vez que hay elecciones departamentales, la administración frenteamplista de turno en la capital anuncia un revolucionario sistema de limpieza, que por fin logrará solucionar el problema de la basura. Claro que tampoco falla que, apenas terminado el ciclo electoral, todo vuelve a “lo normal”, y Montevideo sigue siendo un basural. En algún momento los montevideanos tendrán que sacarse el balde y tener un poco de cariño a su departamento al momento de votar.
Por algo se fue Bocca
Apenas otra muestra de los excesos gremiales. Eso fue el conflicto lanzado por funcionarios del Sodre que derivó en la suspensión a último minuto del ballet “Cascanueces”, dejando a una cantidad de espectadores sin el show que habían pagado. El gremio reclama una partida extra de 12 mil pesos, y como no se la dieron, no hubo función. Esto hace acordar a las peleas que tenía el ex director Julio Bocca, que se negaba a aceptar la mediocridad y la prepotencia.
Francia y el espejo retrovisor
El prestigioso diario francés Le Monde, publicó un título de portada esta semana diciendo que “El acuerdo Mercosur-UE: una derrota para Francia”. Es asombroso que una potencia global como Francia, puede tener miedo al comercio. Y a un acuerdo con una región complementaria y con la que tiene tantos lazos culturales. Lejos de eso, se trata de un acuerdo que perfectamente potenciará a ambas regiones. Intereses cortoplacistas no pueden hacer perder de vista el bosque.
Milei y el Mercosur frenado
La vida tiene estos giros irónicos. Escuchar el discurso del presidente argentino Javier Milei en la cumbre del Mercosur, fue un soplo de aire fresco. Y, de alguna manera, replicó casi exacto el discurso que viene llevando Uruguay a estas cumbres desde hace años, pero en especial, desde que comenzó el gobierno de Lacalle Pou. La única pena es que será la última cumbre en la que coincidan, y el gobierno de Orsi parece que no seguirá el mismo sentido. Una condena histórica.
Francia y el Mercosur
El presidente francés, Emmanuel Macron, insiste en oponerse al acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur. Macron, que pasa por un momento muy complicado en la interna de su país, no aclara qué es lo que le resulta tan inaceptable del acuerdo que lleva más de 20 años de negociación. Más bien, parece que es una pose para congraciarse con algún sector de la opinión pública de su país, poniendo en riesgo una alianza trascendente y natural entre ambos continentes.
Un caso que preocupa
La entrevista publicada en la edición del martes de El País, con la esposa de un médico acusado de abusos en tiempos de la dictadura, pone en cuestión la forma en que se siguen procesando esas causas. La mujer deja en evidencia una cantidad de fragilidades e inconsistencias en la acusación, que en cualquier sistema penal garantista, deberían al menos tener como consecuencia la libertad del acusado durante el proceso. Aquí no pasa eso, y a nadie parece preocuparle.