La noticia publicada ayer por El País, de que el gobierno analiza la construcción de una vía rápida que facilite la salida de vehículos de Montevideo hacia el este, es una excelente noticia. Hoy en día, esa salida es un verdadero dolor de cabeza, con atascos y derroche de tiempo y combustible, debido al crecimiento de población en los costados de la interbalnearia. Algo que nunca debió ocurrir. Lamentablemente es fácil imaginar las voces que se opondrán. Los mismos que siempre se oponen al progreso.