Está claro que el presidente Donald Trump no apela a las maneras más diplomáticas. Y que muchos analistas lo detestan, porque combate a las ideas de izquierda que son hegemónicas allí. Ahora, hay veces que esos sentimientos chocan con la finalidad de un periodista, que es ayudar a entender lo que pasa. Escuchamos todos los días como si Irán estuviera ganando la guerra. Ahora sabemos que hay una crisis interna feroz en ese gobierno. Hay que ser más objetivos.