La reunión del candidato frentista Yamandú Orsi con el actual mandatario español, Pedro Sánchez, está lejos de ser una buena noticia. Sánchez es un líder polarizante, divisivo, y que ha mostrado no tener ningún tipo de escrúpulo para mantenerse en el poder. Además de una obsesión perniciosa por intervenir en la política interna de países ajenos. Como si fuera poco, es un gran partidario de aumentar los impuestos. ¿Qué buena influencia se puede esperar de esa reunión?