El comentario de la empresa verificadora que el gobierno contrató para justificar la rescisión del contrato con Cardama, es lapidario. El trabajo del astillero gallego viene siendo ”satisfactorio”. Y eso pese a que la famosa conferencia de Jorge Díaz con el presidente Orsi, acusando a la empresa de estafadora, y adelantando que iban a rescindir, es un golpe al corazón de la ejecución del contrato. Se trata de un nuevo insumo para el caso de un juicio millonario contra Uruguay.