Mientras el ministro Oddone recorre cuanto “tablado” encuentra para pontificar sobre cómo deberían funcionar las empresas privadas, sus proyecciones van quedando en falsa escuadra. Lo dijeron esta semana sus viejos compañeros de consultoría, que afirmaron que “matemáticamente no hay chance” de que se cumpla con el crecimiento que anticipó Oddone. Y luego el economista jefe del banco Itaú, dijo algo similar. Tal vez el ministro debería enfocarse más en sus mediciones.