Se ha generado ruido por las críticas políticas al funcionamiento de Fiscalía. Esto ha hecho que los fiscales denuncien ser víctimas de ataques injustos. Más allá de que hay críticas razonables (no puede haber tanta diferencia de velocidad en el tratamiento de temas), parece que estos funcionarios no entienden cómo ha cambiado su rol con el nuevo proceso. Así como tienen mayor poder que antes, también están bajo mayor escrutinio público y político. Una cosa viene con la otra.