El resultado de las internas, vuelve a poner sobre la mesa los problemas que tiene el Partido Nacional para seducir al votante montevideano. Es verdad que el resultado puede llevar a engaño, porque fue un día muy frío, y donde la competencia interna en la capital, no generaba una tentación grande a votar. Pero el problema es claro. Y tiene que ver con una dirigencia que durante años ha descuidado el trabajo en Montevideo, y se ha recostado demasiado en su zona de confort.