Los primeros datos del censo, casi un año más tarde de realizado (!) confirman un dato relevante: Montevideo pierde gente de forma masiva. Y no es nada extraño. Hay pocas ciudades en el mundo que atraviesen el nivel de decadencia y abandono que muestra la capital del país desde hace años. Basura, mala iluminación, transporte público espantoso, vialidad en ruinas. Eso sí, miles de contratos en cultura y comunicación. La gente, como en muchos lugares, vota con los pies.