El sector de la pesca es un ejemplo de muchas cosas que están mal en Uruguay. Se trata de un rubro que da trabajo a cientos y cientos de personas, pero que lleva meses paralizado, sin que nadie lo tome en cuenta. Eso mientras otros rubros que generan menos riqueza, tienen titulares todos los días. El problema en la pesca es que se impuso un convenio colectivo que vuelve económicamente inviable la actividad. Otra muestra de la irracionalidad que domina a muchos gremios.