Las inesperadas muertes del presidente y del ministro de Relaciones Exteriores de Irán abren un tiempo de incógnitas para ese país. A la presión popular por la democratización interna que lleva años, se suma el apoyo del gobierno iraní en favor de grupos terroristas como Hezbolá en Líbano o Hamás en Gaza, y el contundente ataque militar que realizó contra Israel el mes pasado. ¿Mantendrá Teherán su actual política o aprovechará esta crisis para cambiar de rumbo?