La entrevista del presidente Lacalle Pou con la periodista Blanca Rodríguez se prestó para todo. Preguntas incisivas, comentarios irónicos, veladas referencias personales, todo en un ajedrez televisivo en vivo, que fue seguido por miles de personas. Más allá de que cada uno tendrá su momento favorito, y un “ganador” en ese duelo dialéctico, se benefició la sociedad. Pero, sobre todo, entierra la estupidez que todavía sostienen algunos opositores de que en Uruguay habría un “blindaje mediático”.