Los números de la unidad de fabricación de pórtland de Ancap volvieron a ser deficitarios. En el último año esa unidad perdió la friolera de 31 millones de dólares. O sea, 7 millones más que el año previo. Si sumamos los años que esa unidad lleva perdiendo dinero, más de 25 años, es un capital enorme que bien podría haberse usado para apoyar inversiones en áreas claves del estado. En vez de eso, seguimos tirando dinero en un auténtico pozo sin fondo, de manera absurda.