El resultado del primer debate entre Donald Trump y Joe Biden ha generado olas en todo el mundo. Es que el choque dialéctico mostró a un republicano con escaso apego a la verdad, apelando a la demagogia y sus habituales tácticas populistas. Pero del otro lado la cosa fue todavía peor, Biden confirmó los peores temores, de que los años le han pasado dura factura, y ponen en cuestión su capacidad de dirigir al país más poderoso del mundo durante los próximos cuatro años.