El subsecretario de Vivienda, Christian di Candia, defendió en El País la peor política posible de vivienda. Esto es, que el estado regule hasta el límite, y que ofrezca precios tarifados para los alquileres. No hay que ser muy creativo para ver las consecuencias de esta propuesta. Alcanza mirar lo que ocurre hoy en España, donde años de regulaciones y controles han llevado a precios imposibles. Claro que cuando eso pasa, los que proponen estas cosas, nunca se hacen cargo.