Es curioso lo ocurrido con un sangriento ataque ocurrido hace unos días en Nueva Orleans, Estados Unidos. Un sujeto atropelló con su auto a decenas de personas, y después hubo sonido de disparos. Pero pasaron las horas y nadie decía lo obvio: que todo indicaba se trataba de un ataque terrorista. Por si fuera poco, después se supo que el agresor tenía una bandera del Estado Islámico y cargaba armas y explosivos. Si tiene cuatro patas, ladra y mueve la cola... es un perro.