Algo no está funcionando bien en la gestión de la salud pública. Por un lado tenemos un desfile cotidiano de jerarcas que renuncian con motivos discutibles. Por otro, hay figuras que son removidas, como el caso del director de Hemocentro de Maldonado, sin que haya las explicaciones del caso, y con fuerte rechazo de los beneficiarios y la comunidad local. Eso mientras los jerarcas hacen promesas, que no se terminan de concretar nunca. Algo allí no está funcionando bien.