La agresión de un docente de la Udelar contra la directora de Cultura Mariana Weinstein, es un acto racista inaceptable. Es verdad que el docente (¡grado 5 de Humanidades!), pidió disculpas, y dijo que fue un “mal momento”. Pero esto se suma a otros episodios que vinculan a esa misma facultad con actitudes directamente antisemitas. No vale escudarse en cuestiones puntuales que ocurren en Medio Oriente para justificar algo que, evidentemente, muestra un patrón alarmante.