Si bien no se ha terminado el recuento de firmas para definir si habrá plebiscito por la reforma de la seguridad social, son varios los actores sociales, económicos y políticos que empiezan a dejar en claro que se trata de una pésima iniciativa que echaría por tierra las certezas jurídicas y el desarrollo futuro del país. Mientras que eso ocurre, el Frente Amplio sigue dividido y no descarta reconsiderar el asunto de manera de facilitarle mayor apoyo de sus bases al hoy probable plebiscito.