Editorial
La sección Editorial de El País refleja las opiniones y posturas del diario ante temas relevantes de la realidad política y social en Uruguay y el mundo.
Los amigos del avión
SEGUIR Introduzca el texto aquí Ay el Frente Amplio! Por momentos da lástima que un Partido que logró gobernar durante 15 años se precipite tan abajo y quede sumido en la más absoluta mediocridad. No tiene ninguna idea positiva, algo que apunte a mejorar las cosas o colaborar en el intento de hacer un país mejor, sino que afanosamente viven obsesionados con criticar todo los que hace o dice este gobierno. Unanimidad en la negativa y con eso se sienten satisfechos.
Colombia elige Presidente
SEGUIR Introduzca el texto aquí No falta nada para la segunda vuelta de las elecciones en Colombia, así que muy pronto se sabrá quien habrá de ser su próximo presidente tras unos comicios muy particulares. En una votación donde los grandes partidos de la nación colombiana, después de tantos años de estabilidad democrática a pesar del serio problema de las guerrillas y el narcotráfico, no estarán representados. Puede decirse que lo que ha sucedido es una manifestación notoriamente anti “establishment”. Un estado de ánimo generalizado de desencanto con el sistema político tradicional a nivel de ciertos estamentos sociales. Algo parecido a lo que ha ocurrido en varios países últimamente, cuando los electores ponen sus ilusiones y apuestan a personas que los captan con atractivas promesas y que justamente no forman parte del engranaje de los viejos partidos políticos. Es el tiempo de los “outsiders”. Aunque en ambos casos, los contendientes del momento ya tengan una cierta trayectoria política. Los dos aspirantes a la presidencia colombiana provienen de ámbitos muy diferentes. En la primera instancia del ballotage, quien se impuso con el 40% de los sufragios el 29 de mayo fue Gustavo Petro, un guerrillero de vasto prontuario y dudosos antecedentes, que ya cuenta sin embargo, con su experiencia como alcalde de Bogotá en 2 oportunidades y senador por el período 2018-2022. Su gran ambición es convertirse en el primer presidente de izquierda de Colombia. Entre sus enunciados figuran la reforma agraria, compromisos de tipo social y aumento de impuestos a los ricos. A raíz de la elevada cantidad de sufragios obtenidos en la primera vuelta, tanto él como los suyos se notaban invadidos de un triunfalismo del cual ahora han tenido que bajar los decibeles, frente las novedades que han traído los sondeos de opinión. Estos han indicado que la llamada “Petrofobia” ha aceitado las negociaciones entre los contrarios a su persona. Por lo tanto, la recta final se ha vuelto más complicada y el rechazo que genera su nombre, entre votantes y dirigentes de otros partidos le ha dificultado el tejido de alianzas por fuera de su movimiento para superar la masa de votos de la vez anterior.
Un crecimiento de película
SEGUIR Introduzca el texto aquí Contrariamente a lo que muchos suponen, el cine uruguayo tiene una larga historia. Como muestra, alcanza con recordar que la primera exhibición mundial de esa mágica sucesión de imágenes que creaba la ilusión del movimiento, ocurrió en París en 1895. Y apenas tres años después, en 1898, un empresario catalán de nombre Félix Oliver trajo de Europa a nuestro país un “cinematógrafo” y se puso a filmar acontecimientos de la vida cotidiana. Cinemateca Uruguaya conserva con esmero una reliquia titulada “Carrera de bicicletas en el Velódromo de Arroyo Seco”, la primera película uruguaya que se conoce y que data precisamente de ese penúltimo año del siglo XIX. No es menos cierto que al cine uruguayo siempre le costó despegar y transformarse en la industria pujante que representa en muchos países desarrollados. Principalmente operaron las llamadas “razones de mercado”: un menguado público consumidor que impedía amortizar los altos costos inherentes a esta actividad. Por eso, el renacimiento del cine uruguayo vivió diversos mojones en los últimos 40 años, pero casi siempre se trató de esfuerzos aislados que intentaban crear una industria estable y no lo lograban. Hubo buenas épocas para las productoras, que en las décadas del 90 y del 2000 (incluso a contrapelo de la crisis de 2002), ofrecieron servicios de producción a empresas de gran prestigio mundial, para la realización de spots publicitarios. Pero la ficción cinematográfica siguió siendo un debe, combatido con encomiable esfuerzo por iniciativas nacionales (Fona, Instituto del Cine y el Audiovisual, canales de televisión abierta) o regionales (Ibermedia).
Lavado, narcotráfico y radares
SEGUIR Introduzca el texto aquí Parte del trabajo de un periodista es “hacer olas”. O sea, aportar información que sacuda a la opinión pública. Y como periodista veterano que es, el argentino Hugo Alconada hizo precisamente eso esta semana, cuando en una entrevista con El País señaló, de manera un tanto tosca, que si su país tiene un serio problema de corrupción, el nuestro no sería mucho mejor. Esto, según el periodista de La Nación, debido a que todos los dineros “sucios” de argentinos pasarían por el sistema financiero uruguayo. A la vez que también se permitió sugerir que debido a la falta de equipamiento y radares en el norte de Uruguay, el país sería un festival para los aviones de narcotraficantes.