EL hoy Senador y ex Presidente de la República Dr. Julio María Sanguinetti publicó en reciente edición de "El País" español un clarificador artículo sobre los conceptos de "izquierda" y "derecha" que nacieron en la Francia revolucionaria y que tanto costó y sigue costando definir. Ello se debe según el autor a que no estamos ante conceptos absolutos con contenido doctrinario sino simplemente ante referencias a lugares en el espacio político. Brevemente, la idea fuerza de la exposición es que se es de izquierda o de derecha según el contrincante, en el lugar y en la circunstancia. Así, el liberalismo del Siglo XIX era izquierda revolucionaria confrontado con el absolutismo económico y el confesionalismo estatal. Hoy en cambio es derecha en lo económico y centro en lo político frente a los autoritarismos o populismos que también pueden ser de izquierda o de derecha. La caída del muro y la catástrofe del marxismo han aportado más a la confusión en la medida que la doctrina y la actitud ante Europa del Este marcaban la desaparecida frontera. Pero puede seguirse hablando de izquierda y de derecha tomando como referencia los espacios políticos. Estados Unidos, afirma el autor, es un país liberal de izquierda al valorizar tanto los derechos individuales como la seguridad pública y otros principios como el respeto a las minorías, pero puede considerársele de derecha en lo económico y ultraconservador en su política exterior si pensamos en las intervenciones de sus gobiernos, no importa de qué partido, en la soberanía de otros países. En América Latina el consejo es que mejor que poner etiquetas hay que analizar la posición de cada uno en cada tema.
CUANDO asumieron Sánchez de Lozada en Bolivia y Uribe en Colombia se habló de una ola de derecha, ahora, con Lula, Kirchner y Vázquez se habla de otra ola pero de izquierda. Y no estamos hablando de lo mismo, porque Chile, la economía más dinámica de América Latina en los últimos años, mantuvo con firmeza la misma política económica de la dictadura. Una economía de ese grado de apertura, que no es socio pleno del Mercosur porque se niega a aumentar los aranceles, es lo frontalmente opuesto al socialismo de los viejos códigos, al que se integra su Presidente. Brasil mismo, con su ortodoxia fiscal estricta, con el cuidado que mantiene su relación con los organismos de crédito internacional y altas tasas de intereses que recién empiezan a flexibilizarse, no estaría gobernado por un hombre de izquierda, porque en su preocupación por lo social, no le saca ventajas a Fernando Henrique Cardoso. Argentina es más difícil de ubicar, porque el peronismo no entra en una clasificación. Allí, por ejemplo, conviven Menem, Duhalde y Kirchner, pero hoy la característica de su gobierno es el respeto reverencial al régimen castrista.
En este resumen nos hemos encontrado varias veces con la derecha de la izquierda y en la relación con Cuba nos topamos con una izquierda de la izquierda, del centro y aun de alguna derecha como último sobreviviente de la guerra fría, es la conclusión del Dr. Sanguinetti.
PERO no podía faltar el capítulo sobre Uruguay, al que se refiere como gobernado por una coalición que agrupa desde social demócratas y demócratas cristianos moderados hasta los tupamaros de siempre. Todos se definen como de izquierda, pero la política económica que se anuncia es prácticamente la misma que se aplica en el país por lo menos en los últimos quince años, al punto tal que el Ministro de Ganadería ya hizo saber que si en Economía se va a lo que denominan "atraso cambiario", él se va para su casa. A su vez, una reciente declaración del Comité Central del Partido Comunista ha advertido que en el Frente Amplio predominan esencialmente los sectores políticos que expresan políticamente a las capas medias, a la pequeña burguesía (y por lo menos más vulnerables a la maceración ideológica dominante) e inclusive a sectores de la "burguesía nacional", lo que se acentúa en sus aliados electorales (Encuentro Progresista, Nueva Mayoría). Se señala que "en el gobierno tomado en su conjunto (no solo ministerios) se va dando una diferencia aun mayor hasta por la introducción de técnicos sin opción frenteamplista total y hasta por miembros de los partidos tradicionales que objetivamente representan los intereses del bloque enemigo al que se instala en el gobierno". No hay una sola referencia concreta a la conducción económica de Astori, el cual, de ser coherente con su opinión de siempre y por lo menos hasta hoy, se dispone a aplicar una política que ellos, comunistas y tantos más, han calificado despectivamente de liberal. Pero no era necesario, porque es harto conocido el sesgo del transitar del Ministro de Economía. Y es realmente interesante el párrafo que transcribimos del documento tomado de "Búsqueda" del 3 de marzo sobre la preocupación comunista por "la vulnerabilidad de la maceración ideológica dominante". "Macerar" significa "ablandar" una cosa estrujándola, golpeándola, o "introduciendo al sólido en agua a temperatura ambiente". Decir esto, que en el Frente se está, en el plano ideológico, en plena tarea de ablande ya sea a golpes o por inmersión, es exactamente lo mismo.
DE lo que se nos permitirá dudar, es hacia cuál espacio se quiere llegar vía maceración, si a la izquierda proletaria, o a la paqueta.
Si tendrá razón Sanguinetti...