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El desafío republicano

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El cierre del año 2023 y el comienzo de 2024 han mejorado las perspectivas de triunfo para la Coalición Republicana. Los datos de la economía claramente están jugando a favor de la consideración popular, así como la baja en el número de delitos y otros asuntos que afectan directamente la vida de los uruguayos. Por su parte, también debe reconocerse que los candidatos del Frente Amplio están ayudando a que la reelección republicana se vea con crecientes posibilidades.

El año pasado demostró la resiliencia de la economía uruguaya y el acierto de la política económica llevada adelante desde marzo de 2023. En efecto, mientras que el crecimiento del producto va a ser exiguo (el dato oficial aún no se conoce) la creación de empleos fue muy importante, alcanzando los 40.000, el salario real creció y, por tanto, el consumo de los hogares se vio sensiblemente incrementado. Hoy nuestro país tiene el salario real más alto en medio siglo con elevado nivel de empleo, algo que el Frente Amplio no fue capaz de lograr. En su último período destruyeron puestos de trabajo cada año de ese quinquenio, totalizando un Estadio Centenario lleno de puestos perdidos.

Sin dudas los uruguayos reconocen esta gestión que se evidencia tanto en la aprobación del gobierno como en los números de la ministra Arbeleche, una de las mejor evaluadas por la población. Si a eso le sumamos que se logró disminuir sensiblemente la inflación, vemos que los motivos están a la vista: se están produciendo resultados concretos para los uruguayos.

También en materia de seguridad los logros del gobierno son evidentes. Este gobierno está logrando la disminución de delitos que prometió el gobierno anterior y no logró. Mientras que se había prometido que las rapiñas bajarían 30%, lo cierto es que aumentaron sensiblemente, mientras que en el actual período se está alcanzando esa meta. Por cierto que cada caso de violencia, y en particular los asesinatos, conmueven a la población, pero la realidad es que dentro de un panorama que no era nada bueno, incluso dentro del concierto latinoamericano, venimos mejorando considerablemente.

Si a eso le sumamos que los candidatos frentistas no dejan de autoinfligirse daños absurdos se observa como el panorama parece inclinarse hacia la reelección republicana. El favorito Yamandú Orsi se va mimetizando con su predecesor Daniel Martínez, realizando declaraciones balbuceantes que nadie entiende y cometiendo errores ridículos. Por su parte Carolina Cosse le erra en datos elementales como los del desempleo y defiende a la dictadura venezolana con argumentos tan absurdos como que no se mete en temas de otros países cuando permanentemente se ha pronunciado sobre la realidad argentina, brasilera o norteamericana, entre otras. Y a Mario Bergara no lo apoyan ni sus propios sectores, que ya no saben cómo disimular que quieren bajar una candidatura con peor pronóstico que el Titanic.

El desafío de la Coalición Republicana, por tanto, pasa por cómo traducir los resultados del gobierno, que son muy buenos, en intención de voto. Para eso es necesario que todos los candidatos y todos los partidos tengan claro que el mensaje debe ser contundente: ¡con los republicanos se vive mejor! También en contrastar sin ambages con las posiciones del frente. Esta no va a ser una campaña para tibios, aunque todos los candidatos se esfuerzan por pararse en el centro, lo que evidentemente es un absurdo. Existe un amplio campo hacia la derecha yermo de pretendientes a ocuparlo mientras una veintena de orientales se esfuerza insólitamente por pararse en el mismo lugar para dar el mismo mensaje. Si alguno se aviva le puede ir realmente bien, pero parece que la medianidad uruguaya le impide seguir esta estrategia aún a quienes marcan poco o nada en las encuestas.

El mensaje fundamental es, por tanto, evidente: o seguimos mejorando con la Coalición Republicana o retrocedemos con un Frente Amplio radicalizado entre Daniel Martínez con peluca y la aspirante criolla a Cristina Kirchner. O seguimos un camino de crecimiento en libertad o vamos por más impuestos y más restricciones. O apostamos a la inversión, el crecimiento y la creación de empleo genuino o volvemos a inflar el Estado de empleos públicos que pagan los uruguayos que se matan trabajando en el sector privado. La opción aparece como muy clara, el trabajo de todos los republicanos es hacerla patente y que haga carne en la opinión pública para que en noviembre el triunfo sea una realidad.

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