Yo investigo, ¡tú no!

@|Cuando éramos niños la curiosidad nos impulsaba a tratar de conocer los secretos de otros niños, pero no nos gustaba que hicieran lo propio con nosotros.

Luego, a medida que crecemos, nos vemos enfrentados a límites impuestos por las leyes. Si cometemos un delito, existe la posibilidad de ser juzgados por terceros, más allá de nuestra voluntad de permanecer impunes.

En materia política, en nuestro país, se han marcado diferencias en cuanto a las investigaciones sobre presuntos ilícitos, dependiendo de quienes estén involucrados.

En los últimos tiempos, se ha notado en actitudes cierta intolerancia por parte de todos los integrantes de un partido político a rendir cuentas frente a sus pares de otros partidos.

Por lo general, argumentan todo tipo de excusas para no integrar tales investigaciones, lo que no ocurre cuando ellos son los que las propician, exigiendo renuncias y efectuando acusaciones sin mayor sostén probatorio, salvo aquel que surge de su relato mediático.

Hemos presenciado que cuando les toca declarar a algún dirigente sindical ante una comisión legislativa, éste se levanta arguyendo excusas que no son de recibo. Cuando se pretende investigar a un integrante de ese partido político, todos aquellos miembros que son de su misma filiación se niegan a integrarla, lo cual no es propio de una democracia constituida.

No es algo que nos debería llamar la atención, hemos escuchado comentarios de sus integrantes de que Venezuela es una “democracia imperfecta” y no una dictadura que ha provocado que siete millones de venezolanos hayan tenido que huir de su país.

Es ilusorio pretender que si una persona integra determinado partido político es incapaz de cometer un delito o una falta de orden ético, lo que sí ocurre cuando es miembro del partido al que se opone.

Aquellos dirigentes que así actúan, se asemejan a algunos de nuestros predecesores que afirmaban que la Tierra era plana y el universo giraba a su alrededor.

Parece que las cuestiones de madurez se aplican a los países, a los partidos políticos y a las personas...

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar