Alejandro Nelson Bertocchi | Montevideo
@|En la edición del pasado domingo surge un excelente artículo donde inteligentemente se pone en la palestra el discutido tema de la construcción de una represa en la localidad floridense de Casupá, donde se detalla los pro y contras de la obra que parece ya en ciernes.
Ante su lectura no se puede negar que existe muy escasa y pobre información sobre las lógicas consecuencias ambientales que recaerán sin misericordia sobre centenares de hectáreas de un feraz trozo del territorio, que será sepultado por miles de metros cúbicos de agua en un rápido y agresivo proceso.
En este caso, desde el Ministerio de Ambiente poco y nada se expone para preservar los montes criollos y la fauna local de su anunciada muerte, simplemente algunas nada claras disposiciones que, como se estila, se encaminarían a un fracaso casi total, pues existen probanzas en el cercano pasado de que solo una ínfima porción de ese milenario ecosistema lograría ser salvado de su ignominioso final.
Las especies que conviven en los sectores que serán tapados por las aguas están en su mayoría condenados a muerte por inmersión, pues forman parte de comunidades de muy difícil recuperación; y los métodos que el Ministerio dice serían utilizados para su extracción de las tierras donde moran desde hace siglos, muestran un sistema muy pueril y desacertado nada científico y confeccionado de apuro como es de estilo. Esos animales están ya en riesgo de total extinción y su dificultoso traslado a otros sectores del país los seguirá exponiendo a una segura muerte.
Ante ello surge la pregunta de: ¿dónde están las asociaciones defensoras del medio ambiente que, en las últimas décadas, han tenido su notable cuarto de hora nutriendo innumerables polémicas con fuerte influencia mediática?
La ciudadanía espera que estas poderosas organizaciones cuya prédica llega con mucha profundidad, se hagan sentir sobre este perentorio caso; en la esperanza de que las capuchas ideológicas recurrentes no tengan espacio sobre algo que es de primordial interés público.