Email: ecos@elpais.com.uy Teléfono: 2908 0911 Correo: Zelmar Michelini 1287, CP.11100.

Vulnerable e inocente

Lourdes González Bernardi | Montevideo
@|Como todos los años, pretendo recordar el 28 de diciembre, día de los Santos Inocentes con un poco de historia y con lo que sucede en nuestros días.

La fecha refiere a la matanza ordenada por Herodes en Belén de Judea a los niños menores de dos años tratando de eliminar al Niño Jesús. Hecho que no consigue porque los Reyes Magos cambian de ruta engañando al tirano. Más de 20 siglos después dicha tierra es de guerra, dolor y muerte, donde las víctimas se cuentan por miles.

En el 28 de diciembre también se recuerdan a los niños que no han dejado nacer, víctimas del aborto provocado. Al parecer en nuestra sociedad la discusión sobre la legalización del mal llamado IVE ya no tiene lugar. Es tema saldado me han dicho.

A pocas personas y colectivos les interesa disminuir, por no decir eliminar la práctica del aborto. Para muchos ya no trae votos y se olvidan de las promesas electorales. Todavía resuena el “gobierno provida” prometido.

En números, las consecuencias de tener el aborto legal están a la vista, en 10 años a partir de su legalización en el 2013, se han producido más de 100.000 abortos registrados. A razón de 10.000 por año. A su vez, el número de nacimientos viene decreciendo sostenidamente, en el 2022 nacieron 32.300 niñas/os y en el 2021 fueron 34.600. Lo que nos da a grandes rasgos que 1 de cada 3 nacimientos termina en aborto en Uruguay.

Solo para compararnos con nuestros vecinos, en Argentina, después de la legalización, se registraron 96.600 abortos durante el 2022. Se produjeron 530.000 nacimientos en el mismo año; a grandes rasgos 1 de cada 5 embarazos termina en aborto.

Al final de cuentas, la práctica del aborto ya está legitimada en la sociedad. No sorprenden los números ni escuchar “me lo voy a sacar “, “me hice un IVE” como si se tratara de un intruso o una cosa en el vientre de la mujer que está o no está según su voluntad. El derecho a la vida de la niña/o en gestación choca con el “derecho a decidir” de la madre.

Me sigo preguntando ¿Qué convierte al embrión/ feto en una hija/o?

He sido testigo de numerosos abortos espontáneos en mi vida, y no puedo olvidar el sufrimiento y dolor de la madre, el padre y la familia cuando “se pierde un embarazo”. Cuando la sociedad habilita el discriminar entre seres humanos, y otorgar el derecho a la vida a unos sí y a otros no por el valor que se les asigna, queda instaurado un régimen de injusticia y de desigualdad donde aquellos más fuertes deciden sobre los más débiles.

Es a esos inocentes que nos referimos hoy 28 de diciembre.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar