Ma. Victoria Pereira Flores | Montevideo
@|Estamos viendo y padeciendo, tanto en nuestro país como en el planeta entero, el Cambio Climático.
Estamos pretendiendo estar a la vanguardia de nuevas tecnologías en relación a los combustibles.
Por ende…
Es incoherente buscar combustibles fósiles en nuestro mar territorial, y es inaceptable que podamos ser tan necios e hipócritas al hacerlo.
En el 2022 comencé a escuchar esta iniciativa, y con un grupo de personas generamos un conversatorio en la Universidad Católica donde invitamos a la Academia, Naciones Unidas (PNUMA) y Gobierno para debatir sobre el asunto, pues veíamos que casi nadie lo sabía y por ende menos lo conversaba. En ese momento, ninguna persona -ni política partidaria ni apartidaria política- levantaba la voz (tal vez por estar absortos en el Mundial de Fútbol de Qatar, o preocupados por el conflicto Rusia vs Ucrania….) y tampoco los medios de comunicación difundían noticias al respecto. Recuerdo que en determinado momento sentí como que esos “preparativos” en torno a lo que yo entiendo como un gran desvío de la política energética se daban dentro de una gran reserva, y cuando ese año se firmaron los contratos con las petroleras internacionales, por primera vez me sentí como “vencida” ante un tema.
El año pasado (tres años después) comenzaron los procedimientos administrativos para las autorizaciones ambientales previas, y empezó el movimiento ciudadano. Las autorizaciones se terminaron brindando, el hermetismo político partidario continuó, lo mediático siguió casi igual (sin darle la suficiente cobertura), y como quien dice a hoy ya tenemos la actividad “encima”.
Energía para mover el transporte necesitamos y si fuera auto-generada mejor, el asunto es que debemos procurar ir hacia una energía de avanzada (por supuesto controlada y planificada), jamás ir hacia modelos de energía en retroceso/ “fósiles en sí mismos”.
Siento, pienso, creo y manifiesto que el hecho de que un país como Uruguay comience a buscar petróleo en su mar territorial es horrorosamente inconcebible, un gol en contra enorme, un total sin sentido de actualidad, ni de trayectoria internacional respecto a lo que se ha comprometido a hacer en Convenciones y Conferencias en la materia.
Tengamos en cuenta que el hecho de que ciertos gobiernos estén yendo a la contraria de lo que el Cambio Climático demanda no lo justifica -recordemos que hace unos días quedó firme el “retroceso” de EE.UU. ante el Acuerdo de París-, pues los gobernantes de esos gobiernos se irán, y quedará nuevamente la realidad a la intemperie, lo que la Ciencia consensúa desde hace ya varios años, y Uruguay en vez de estar en el camino del progreso, estará (por lo pronto por tonto y necio) en la cola de los que hicieron las cosas mal y contribuyeron al problema en vez de a la solución.