Email: ecos@elpais.com.uy Teléfono: 2908 0911 Correo: Zelmar Michelini 1287, CP.11100.

Urge control de plagas

Dr. Carlos Salveraglio | Montevideo
@|Días atrás el senador Da Silva, que conoce personalmente la vida en el campo, destacó la necesidad imperiosa de que el país se hiciera cargo de combatir la plaga de cotorras.

La cotorra, por su gran capacidad de reproducción, se ha multiplicado exponencialmente produciendo cuantiosas pérdidas en tanto cultivos de cereales como en árboles frutales, estimadas en millones de dólares anuales. También esta ave daña enormemente a la huerta y a árboles frutales plantados para consumo familiar, lo que lleva al desánimo y abandono de la misma y por consiguiente afectando la calidad de vida en el medio rural.

El productor rural es consciente de los pocos resultados que se logran actuando aisladamente y de ahí la necesidad de que el Estado encare el tema con la consiguiente dedicación y premura.

La paloma es otra importante plaga, formando bandadas de cientos de ellas, buscan su alimentación en cultivos en plena producción provocando la consiguiente pérdida económica.

El jabalí, otra importante plaga, debido a su gran capacidad de reproducción y falta de depredadores naturales, se ha multiplicado dañando cultivos y al ganado, particularmente lanar. Actualmente está diseminado en casi todo el territorio nacional

El zorro es un animal autóctono combatido durante muchos años por productores de ganado lanar que, en protección a sus corderos, utilizaban un potente veneno sobre todo en época de parición. Fue también muy perseguido por cazadores cuando su piel llegó a tener importante valor. Actualmente sin depredadores naturales, ni cazadores por haber perdido el valor sus pieles, se ha multiplicado en tal proporción que constituye una importante plaga. Al alimentarse, fundamentalmente de huevos y pichones de aves terrestres como perdices, martinetas, teros, patos, avestruces, etc. así como de liebres y conejos cuando son criados libres en el campo, hay zonas del país donde estos animales están en peligro de extinción. La familia rural que criaba sus gallinas sueltas a campo han debido abandonar esta práctica porque hoy día el zorro se ha arrimado a las casas buscando alimento en sus quintas y en particular en sus gallineros obligando a muchos a abandonar esta actividad.

Quien vive en el campo o recorre el interior puede corroborar que hoy día no se ven más perdices en muchos campos, ni en caminos interiores, ni se cruzan liebres encandiladas por las noches siendo mucho más frecuente la presencia de zorros, llamando la atención su mansedumbre, así como su presencia muertos en las carreteras.

Hay gran preocupación por la emigración del campo a la ciudad; las plagas y sus incomodidades son parte de su causa. Preocuparse por su bienestar, por el campo y el normal equilibrio de la naturaleza y su fauna es deber de todos y muy particularmente de nuestros gobernantes.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar