Juan Carlos Besio | Montevideo
@|No puedo estar más de acuerdo con el editorial del pasado viernes 7 de julio, que lleva el título de “Un quiosco en el desierto”.
Sin embargo, el último párrafo merece un comentario: yo creo que la conciencia ciudadana está forjada, lo que falta saber es si la empresa y, sobre todo este gobierno, tienen la conciencia bien forjada para enfrentar, hasta las últimas consecuencias, la extorsión del sindicato.
Sería tremendo que se terminara echando para atrás la tan publicitada asociación público-privada del portland, objetivo indisimulable de los sindicalistas.
Está bien que se dialogue, pero también que quede claro que la hoja de ruta con respecto al portland está trazada y no tiene vuelta atrás.
Si le tuercen el brazo al gobierno, más que una decepción, sería la destrucción inequívoca de cualquier esperanza de una reforma razonable del Estado.