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Tristes escenarios en curso

Dr. Carlos Sarroca Solé | Montevideo
@|Es de suponer que quien miente, roba, estafa y demás está expuesto al veredicto de la justicia, con disposiciones que ponen límites en las relaciones humanas a fin de convivir en sociedad.

Ello lleva a la dirección elegida por una parte del ambiente político y ni qué decir las redes sociales; prorrumpiendo conjeturas de clara degradación humana y pobreza de espíritu.

De allí el cuestionamiento, hasta dónde es posible turbar de tal modo y no ser alcanzados por la justicia. Máxime si no hay atisbo de veracidad sobre lo que se expresa o solo suspicacias; agitando el ambiente para distorsionar y estimando los tiempos que corren.

Hoy, quienes actúan en ese juego, al parecer están libres de consecuencias. Recurren a la intriga o sembrando cizaña sin implicancias; pero sí corren ríos de tinta y minutos al aire, favorecidos, gratuitamente, sin una oposición contundente frenando el desvarío.

Es malo hacer pronósticos pero, de continuar este andar, nada bueno es de esperar para la nación, ni para la credibilidad de los involucrados. Porque el daño está hecho, quedando evidenciada la falta de límites y el resultado negativo conducente. Develando con crudeza el vacío en la educación y respeto por los límites entre humanos.

Quienes galopan por estas tierras sin freno aprovechándose del deterioro cultural e inculcando lo malo del hombre son aprovechadores de desventajas sociales; técnicas utilizadas en pueblos sometidos por oligarcas como Maduro, Petro y López Obrador. Son quienes públicamente justifican, sin tapujos, que validan aprovecharse de la pobreza y la ilusión del pueblo; instrumentos para obtener y mantener seguidores fieles. Palabras que ningún ser racional podría expresar. Palabras a ser comprendidas cabalmente atendiendo a dónde se puede llegar al no haber libertad ni límites.

Ya se han vivido tiempos duros pero la lección no llega y es lamentable que existan escenarios deplorables. Por lo tanto, hay que atenerse a las expresiones del Caudillo, las que no deben pasar al olvido.

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