Jorge Antunes | Montevideo
@|Hace unos meses, ante una sequía histórica, se creó toda una discusión entre si el agua era potable o era bebible.
La diferencia radica en el cumplimiento de ciertos parámetros que debe poseer el agua para considerarse potable. Esto es muy importante, por cierto, pero se controló que los valores no fueran tan excesivos y se tomaron decisiones para que no se ocasionara graves consecuencias en el par de meses que iba a durar esta situación.
Ahora bien, ante el proyecto presentado por la Intendencia de Montevideo para realizar una ciclovía justo en el medio de la avenida más transitada de Montevideo y consciente de que un ciclista necesita una mayor cantidad de oxígeno debido a su esfuerzo, me pregunto: ¿el aire que van a consumir, va a ser puro o sólo respirable?
Porque el aire como el agua también debe cumplir con ciertos parámetros para considerarlo saludable.
Hay que tener en cuenta que, quienes transiten por ahí, encajonados entre una multitud de ómnibus y vehículos altamente contaminantes, van a respirar a diario altas dosis de smog.
Entonces, le consulto a la Ing. Cosse, y sin llantos de por medio, si es consciente de cuántos problemas pulmonares, cardiovasculares, etc., científicamente comprobados, ocasionará a esta población la exposición continua a un aire excesivamente contaminado.