Miguel Rodríguez | Maldonado
@|Transcurría enero de 2014. Una pareja de italianos oriundos de Turín alquilaron, por una semana, un apartamento sobre la Rambla de los Ingleses de Piriápolis (conocida como La Ramblita). Transcurridos 3 días de su estadía resolvieron perder todo lo abonado y abandonar el apartamento. Nos comentaron que los ruidos producidos por corridas de autos y motos por la rambla, en la madrugada, no les permitía dormir...
Se fueron los italianos y quedamos “los nabos de siempre”, puntuales contribuyentes, soportando la tolerancia y la falta de control de las autoridades del momento.
Año 2025, asumen sus funciones el reelecto Alcalde de Piriápolis, René Graña, y el nuevo Presidente de la Unidad Nacional de Seguridad Vial (UNASEV), Marcelo Metediera.
Al asumir, éste último, manifestó su particular preocupación con todo lo relacionado a motos (accidentes, ruidos molestos, falta de identificación, uso para cometer delitos, etc.) y en el correr de 2025, concretó diferentes acciones al respecto.
Es así que al comienzo de la presente temporada turística, la Alcaldía de Piriápolis realizó una rápida y concreta campaña de control de motos con el apoyo indispensable de la Policía Nacional. En tres días de controles efectivos, se logró disminuir notablemente las corridas de motos y autos y la circulación ruidosa de motos sin identificación.
Lo anterior demuestra absolutamente que habiendo voluntad de las autoridades y materializando medidas de control y aplicación de multas todo puede volver a la normalidad y, en éste caso, un valorado balneario vuelve a ser un verdadero atractivo turístico para nacionales y extranjeros.
La protección de la convivencia civilizada conlleva fiscalizaciones, controles, sanciones y multas, lo que a muchos políticos les provoca escozor y temor de perder votos o el miedo de no lucir como verdaderos y sensibles progresistas...