Enrique Rotemberg | Montevideo
@|¿Que motiva la condena a Roger Waters?
El mencionado músico, ex Pink Floyd, en sus entrevistas y conciertos dedica buena parte del tiempo a predicar a favor del terrorismo y expresar su odio a Israel y los judíos.
Usa su prestigio para justamente desprestigiarse y terminar su carrera en la mayor decadencia.
¿A quién le puede agradar ver un artista en el escenario vistiendo el uniforme de oficial del ejército nazi? Seguro que no a los judíos, los gitanos, las personas con discapacidades, los que sienten atracción por seres de su mismo género, además de quienes repudian al totalitarismo y en su momento sus antepasados fueron asesinados en guetos o en campos de concentración y exterminio.
Poder alcanzar la fama puede significar años de trabajo y no muchos lo logran, en cambio caer al ocaso ocurre en minutos.
La reacción del mundo civilizado debería ser unánime, no dar espacio público a este personaje. Pero quienes brindan los 11 de setiembre y en los próximos años también lo harán los 7 de octubre, seguirán celebrando cada participación y declaración de este bajista inglés.