J.M.C. | Montevideo
@|Es una cuestión de doble moral, indignarse porque no entran a sala y no pueden votar un proyecto de Casa de Galicia, que implicaría un gasto de 40 millones de dólares adicionales a los que ya se han gastado para unos 350 funcionarios.
Pero no dicen nada que votaron negativamente dos proyectos que ayudarían a paliar de alguna manera la inminente quiebra de la Caja de Profesionales, con miles de afiliados y que no implicaba gastos al Estado.
Primero hay que tener en cuenta varias cosas: Casa de Galicia es una empresa privada que se trató de rescatar, los empleados no eran funcionarios públicos, corresponde el despido con el respaldo del BPS y punto.
Se les otorgó seguro de paro especiales, por mucho más tiempo que a Juan de la esquina y por más dinero también. Se les redistribuyó en diferentes empresas y con algunos no se pudo hacer, pero hay que estudiar caso a caso a los que no se pudo. Siempre los Juanes de la esquina terminamos pagando las fiestas y no me parece justo. Sobre todo el circo que arman porque los legisladores no entraron a sala, pero insisto, quienes se rasgan las vestiduras con esto son los que votaron negativamente los dos proyectos enviados para paliar el problema de la Caja de Profesionales.