Enrique Rotemberg | Montevideo
@|El término sionismo hace referencia al monte Sión contiguo al monte Moriah, otra colina de Jerusalén de importancia bíblica al ser el lugar donde Isaac, el hijo de Abraham y Sara, iba a ser sacrificado por su padre para demostrar su fidelidad a Dios. En el momento previo al sacrificio el brazo del patriarca Abraham fue detenido por un ángel, y un carnero retenido en un matorral fue el objeto del sacrificio. En el monte Sión fue donde se estableció la Ciudad de David, por lo que el actual Estado de Israel pudo ser llamado Estado de Sión. Siendo Abraham el primer ser monoteísta en el planeta; el valor de esta región trasciende las tres religiones: judía, cristiana y musulmana.
El sionismo moderno es un movimiento de finales del siglo XIX impulsado por el periodista austro-húngaro Theodor Herzl. Su objetivo era encontrar una solución segura frente al fuerte antisemitismo y la violencia a la que eran sometidos los judíos en Europa. El factor determinante fue el conocido Caso Dreyfus, por el entonces Capitán del Ejército Francés Alfred Dreyfus, acusado injustamente de espionaje en favor de Alemania.
La situación de antisemitismo tuvo su máxima expresión en la Segunda Guerra Mundial con el intento de exterminio de la población judía de Europa por la Alemania Nazi y sus cómplices en otros países. El mundo se mostró sorprendido de la existencia de campos de concentración y exterminio, muchos de los cuales hoy podemos visitar, aunque la dirigencia política ya había sido advertida de su existencia.
El anhelo de retorno a la tierra de Israel o Mandato Británico de Palestina después de la caída del Imperio Otomano en la Primera Guerra Mundial hasta la creación del Estado de Israel en 1948, está presente en muchos judíos de la diáspora, que representa el resto del mundo. Esta aliá o inmigración judía incluye sobrevivientes del Holocausto y población vulnerable de origen judío de países como Yemen, Etiopía, o recientemente de India, quienes llegaron a Israel con la alegría de iniciar una nueva etapa en sus vidas.
El sionismo obtuvo su rédito cuando en el año 1947 la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) aprobó el plan de partición de Palestina recomendando la creación de dos estados independientes, uno árabe y otro judío, con un régimen internacional para la ciudad de Jerusalén. Por eso el ser antisionista es querer retornar a la época oscura de la humanidad donde los judíos fueron perseguidos, exiliados y condenados solo por querer mantener su fe milenaria o emuná.