Rosa Esperanza | Montevideo
@|En esta nueva etapa del país se está permitiendo algo que jamás antes había notado: cada vez hay más gente que ha hecho de la calle su lugar y dominio rodeado de basurales que no distinguen barrios.
Eso hace que inevitablemente cada vez sea mayor el número de personas trabajadoras que se han replegado y hacen cada día menos cosas: no salen a caminar “porque se volvió peligroso”, no llevan cartera por lo mismo y así podría seguir enumerando infinidad de cosas que he oído decir.
No sé bien por qué todo esto me recuerda a la película “Parásitos” y me aterra. Todos los que nos replegamos somos también quienes pagamos impuestos como contribución, Primaria, tributos domiciliarios , impuesto al patrimonio, etc.
O sea que el Estado permite y es consciente de que las calles han sido tomadas y se enfrasca en planear y rearmar planes para ver qué medidas tomar tratando de respetar los derechos de quienes allí habitan.
Hace pocos días, caminaban a la salida de un boliche unas chicas riendo, un señor que tenía su “casa” armada en el medio de la calle se levantó a los gritos con amenazas a la caminantes por hablar alto mientras él dormía, amenazando con pegarles.
Resulta difícil entender cómo los académicos del Frente Amplio entienden que tenemos que revisar el sistema tributario y aumentarlo o cómo el Pit Cnt va por el impuesto al 1% más rico y el aumento al impuesto al patrimonio cuando hoy se pagan esos impuestos sin retribución alguna por parte del Estado. ¿Podría ocurrir una especie de “Revolución” de quienes únicamente pagan y dejaran repentinamente de pagar? ¿Qué pasaría entonces?
Leía, días atrás, que se postergó por lluvia la primera intervención al barrio Cerro Norte para hacer relevamiento de situación. En la noticia se menciona todos los barrios en los que el Estado piensa intervenir y no vi ninguno de los barrios que más contribución pagan y que hoy tienen contenedores desbordados, gente durmiendo debajo de árboles o techos y sufren de una terrible inseguridad.
¿Será que el gobierno piensa construir el país con barrios carenciados? ¿Con gente sin recursos? ¿Quien dará los empleos? ¿Quién proveerá las estructuras para que el país crezca y no haya que hacer intervenciones a la pobreza? ¿Será que conciben un país donde el Estado sea el hacedor de todo?
Hace un par de días en la Expo de Melilla tuvimos la presencia del economista argentino Claudio Zuchowicky. Sin querer citarlo con exactitud el expresó algo fundamental: “Y es que no hay nada peor que poder seguir aguantando un poco más”. Argentina no pudo y tuvo que ir a un cambio y Uruguay está aún en la fase anterior.
Creo que quienes hemos trabajado honestamente, aportado siempre y pagado hasta el último impuesto, estamos llegando al final de nuestra paciencia.
Ojalá el gobierno y quien creí iba a conducir una política económica coherente, el Ministro de Economía, por provenir de la actividad privada, hagan un giro de timón antes que sea demasiado tarde.
El país va cuesta abajo y en caída libre.