Alberto Arias Perdomo | Montevideo
@|Nuestra política nos da muchas satisfacciones, porque no solo somos reconocidos como una de las democracias plenas mayores del planeta, sino que en mi opinión somos la primera democracia del mundo.
Pero nada es perfecto y no tenemos una vacunación que nos proteja de acontecimientos desagradables.
Llena de asombro que un jerarca de nuestra administración pública marque presencia virtual para ocultar su ausencia. ¿Es un abuso de poder? ¿Él permite que las personas que trabajan en el lugar que él preside, también marquen presencia virtual por que tengan otras obligaciones personales? ¡Es un muy mal ejemplo! ¡Es repudiable! Es evidente que no puede cumplir con las numerosas obligaciones remuneradas que tiene. Los días tienen sólo 24 horas. ¿El gobierno permite esta barbaridad? ¿Es cómplice de esa actuación?
Independientemente del informe del departamento jurídico de la Jutep respecto a la situación del Dr. Danza, su presencia laboral virtual es por lo menos inmoral, ya que una persona no puede estar en dos lugares al mismo tiempo.
Si bien se informó que finalmente el Dr. Danza renunció a las mutualistas privadas, esperamos que el gobierno reconozca que se equivocó al elegir a Danza para presidir ASSE. ¡Hay que resolver rápidamente este insólito hecho vergonzoso!