Dr. Aldo Albano | Maldonado
@|A poco de comenzar una nueva temporada, el estado en el que se encuentra el centro de Piriápolis y la rambla es francamente deplorable.
Las obras en la rambla continúan a paso cansino. Todo se encuentra por la mitad, inmerso en una nube de polvo; la calle llena de maquinaria, pozos, pavimentos y veredas que dan lástima, parece una imagen de zona de guerra.
La calle Sanabria, desde Tucumán a la rambla, se encuentra en un estado penoso. La capa asfáltica por la mitad, cordones y veredas destrozadas, polvo, restos de baldosas y arena por todos lados.
Por lo visto al Municipio de Piriápolis parece no importarle.
A ello debemos sumar: contenedores llenos, bolsas, cajas y demás volando por doquier.
La rambla en ambas aceras es una verdadera vergüenza: pavimento roto, baldosas sueltas, cero mantenimiento en jardinería, barandas despintadas.
La playa: sin palabras; aguas estancadas con un fétido olor que perfuma el ambiente, restos de plástico, comida, cajas de vino adornan la principal playa del balneario.
En suma, un total abandono. Nadie repara, nadie pinta, nadie recoge la basura, nadie limpia la playa, un bochorno desde donde se lo mire.
Un mensaje a las autoridades: si seguimos por esta senda vamos por mal camino. ¿Qué tenemos para ofrecerle al turista?
Me pregunto: ¿a dónde van a parar los impuestos que pagamos? ¿Alguien fiscaliza y/o controla? Evidentemente no.