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Perspectiva económica 2023 - 2024

Dr. Fernando López Quijano | Montevideo
@|Luego del segundo semestre de 2022, donde terminó el auge económico, la economía uruguaya sigue en una fuerte caída, agravada por la sequía, la pésima coyuntura internacional y el desangrador manejo macroeconómico, caída que parece llegará a su piso en el 2024.

Lamentablemente para este gobierno, que mucho no sé si ha querido -pero al que mucha esperanza se le confió-, su resultado no va a ser muy distinto al de los 15 años del Frente Amplio, donde se mantiene casi incambiada la inseguridad, el desempleo, la pobreza, la educación, el mal nivel de vida de la población y la falta de oportunidades de negocio.

Como positivo por lo menos se hacen obras, no han despilfarrado tanto y mucha de la deuda pública es en pesos, pero hay que trabajar y querer mucho más para hacer lo que el país quiere y se merece...

Sobre lo que nos espera en la economía por lo que resta del 2023 y por el inicio del 2024, sólo resta esperar que pase rápido y que llegue ese milagroso TLC con China que se hace rogar…

En lo que refiere al agro, la situación es terrible por la sequía, y van a pasar no menos de dos años para que los productores puedan volver a su nivel anterior, y eso en la hipótesis que el clima se porte bien, y así se ve reflejado en el brutal descenso del entorno al 25% de las exportaciones a finales del 2022.

En lo que refiere al turismo, estimo siga mejorando en 2024 pero indudablemente no cambia la aguja, y si lo miramos a números macros, una muy buena temporada como mucho puede aspirar a compensar los gastos de uruguayos en el exterior en el correr del año, más por la situación con Argentina.

Sobre la construcción, la situación es muy compleja con una clara desaceleración; será necesario la creación de nuevos y mejores planes para volver a incentivar a los inversores y reactivar el mercado, entendiendo indispensable la salida directa del Estado a participar en los proyectos. Por ejemplo y como simple idea bruta, provocar la construcciones de inmuebles privados con fines de alquiler al Estado por unos 20 años; quien podrá eventualmente subarrendarlos en un sistema de alquileres subsidiados para erradicar asentamientos por ejemplo… Así se matan varios pájaros con un sólo tiro (perdón a los ambientalistas por la frase), reactivando y atrayendo la inversión, generando trabajo, recaudando más impuestos, mejorando las ciudades, dando vivienda digna, y ayudando a la población a salir de situaciones criticas, todo por muy pocos fondos públicos.

Sobre el tipo de cambio, que actualmente pese a la negativa del gobierno es manejado indirectamente mediante la emisión de deuda pública en pesos, seguirá siendo el principal desacelerador de la economía uruguaya, puesto que somos y seguiremos siendo muy caros para producir. Como siempre he afirmado, cualquier medida para controlar la inflación es una medida que disminuye el empleo y la inversión… y eso es justamente lo que hizo el gobierno en el último año.

Por su parte esta política de mantener bajo el tipo de cambio para moderar la inflación, estimo que a principios de 2024 comenzará a provocar una consecuencia justamente inversa, dando un brote inflacionario -en especial en los productos de primera necesidad- puesto que con la coyuntura actual, a nadie le cierran los números… Así que lo que se quiso evitar terminará sucediendo de todos modos, con el agregado de haber desangrado al capital nacional.

En lo internacional, la situación no variará mucho hasta las elecciones presidenciales en Estados Unidos, resaltando que con la suba de la tasa de interés de los bonos norteamericanos cada vez es más caro endeudarse.

Por suerte el tiempo pasa rápido, y esperemos el clima se empiece a portar…

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