Jorge Antunes | Montevideo
@|Es lo que vamos a tener que aplicar los demócratas. Porque es obvio que el FAPIT, de aquí a las elecciones, de cualquier exhalación van a generar un montón de excremento. Ya pasó con el caso Astesiano, hasta que la investigación incluyó a alguien del FA, porque este embrollo venía desde el 2014, como mínimo. Yo aún estoy esperando el jueves en que el Sr. Leal nos iba a contar toda la verdad.
Por esto, es de esperar que el caso Marset no vaya a ser la excepción.
Yo le pregunto a usted con total humildad, ¿alguien sabía quién era Marset? La verdad, creo que salvo el Ministerio del Interior de la época de Bonomi (que lo procesó por un par de delitos y que luego lo dejó sin antecedentes), sus parientes cercanos y sus camaradas, nadie lo conocía.
Siguiendo con esa misma curiosidad, vuelvo a preguntarle y, le pido que sea sincero consigo: ¿recuerda usted la existencia en Uruguay de grupos organizados, importantes e internacionales antes de los gobiernos del FA?, ¿y de la “guerra” entre estas bandas de narcotráfico con la existencia de sicarios que actúan en función a estas organizaciones? Piénselo y verá que no.
Si bien no poseo pruebas, no tengo ninguna duda de que, al igual que en todos los países americanos de izquierda, los narcos se extendieron por todo el continente bajo esta ideología progresista y populista.
Son detalles a tener en cuenta a la hora de defender la democracia con el voto.
¡No más FAPIT!