Jorge Magliano | Canelones
@| Viernes 22 de diciembre de 2023, ciudad de Sauce, Canelones, 16:00 hs.
En la plaza de la ciudad se da cita la segunda fiesta sauceña de fin de año.
Variedad de puestos invitan a acercarse y de a poco la calle, convertida en peatonal, comienza a llenarse de gente.
Eso sí, cuidado al cruzar hacia la plaza en la esquina de la ruta 67, porque las motos están practicando piruetas con sus escapes abiertos y pilotos sin casco que, sin preocuparse del gentío, juegan picadas desde la esquina de la plaza hasta el parque Artigas.
No hay ni un inspector de tránsito.
Lunes 26 de diciembre de 2023. Ruta 6, km 30, 17:30 hs. Rumbo a Sauce, tres autos en fila en un repecho son adelantados por dos motos. Una con dos ocupantes y otra con tres, todos sin casco y ambos vehículos con sus ruedas delanteras levantadas. En ese momento recuerdo que pensé lo inconcebible que te adelante una moto haciendo eso y sin embargo acababan de adelantarme un par como si nada.
Ruta 7, km 28 Villa Hadita y km 36 Totoral del Sauce. Desde las 10 de la mañana en adelante. Todos los días. Gurises de 15 años juegan picadas haciendo el Superman, acostados boca abajo a todo lo largo en el asiento de la moto para ganar aerodinamia, de arriba para abajo en una carrera ensordecedora y al parecer infinita, porque el miércoles eran las 11 de la noche y la competencia en Villa Hadita por su calle principal continuaba. Sin luces, sin papeles, con los escapes libres... Y miren que no son hechos aislados; ahora mismo está pasando. Escucho desde casa el ruido de las motos en la ruta, y supongo también debe estar ocurriendo en todos esos otros lados que mencioné. Por supuesto no voy a preguntar por los padres de esas criaturas, pero sí lo voy a hacer por las autoridades.
¿Dónde están? ¿Qué hacen al respecto? Porque no entiendo cómo en una ciudad como Sauce, día de semana a las 4 de la tarde y con un evento multitudinario, nadie controlaba el tránsito, o mejor dicho, las locuras que hacían algunas motos.
Reitero: vehículos sin matrícula, sin luces, gente sin casco, menores de edad muchos de ellos, haciendo maniobras de riesgo e ignorando cualquier norma básica de tránsito, con ese descaro absoluto que les da la certeza de que a pesar del escándalo que meten y que se oye desde cuadras a la redonda, no es suficiente al parecer como para llamar la atención de quienes tienen que controlarlos.
¿Qué hacemos?
¿Esperamos a que alguno de estos chicos se mate?
¿Esperamos a que se arruine una familia porque tratando de esquivar la moto el auto se enroscó contra una columna?
Queda en sus manos.