Dr. Jorge Cassinelli | Montevideo
@|El poder necesita límites. Por eso preocupa la creación de un Ministerio de Justicia y Derechos Humanos cuando Uruguay ya cuenta con instituciones competentes en la materia. Superponer estructuras puede duplicar funciones, aumentar costos y tensionar la autonomía del Poder Judicial y del Ministerio Público.
Los problemas de la justicia no se resuelven creando más burocracia, sino mejorando gestión y recursos.
Mientras tanto, se instala un debate que distrae de urgencias reales como la inseguridad y la pobreza infantil.
También la oposición tiene responsabilidad. Más que criticar debe comprometerse con propuestas concretas.
Uruguay necesita eficacia institucional, no más ministerios.